Descansa en la paz del Señor Georgina Díaz de Mejía; sus hijos, nietos, amigos y familiares la despiden con muchos sentimientos encontrados, dándole gracias a Dios por haber llegado a los 97 años de vida, largos años de testimonio de Fe viva en Dios y de un ejemplo de mujer, esposa, madre, abuela, familiar y amiga intachable, llena de virtudes, carisma, alegría; su sonrisa siempre presente, su generosa hospitalidad y también su valioso conocimiento de los orígenes de Uribia y de La Guajira, historias y anécdotas, leyendas y testimonios.
Hoy esta gran mujer de ojos claros y su rostro encantador, deja un gran vacío en las almas y corazones de quienes la conocieron, Georgina, viaja al encuentro del Dios del amor.
Hasta pronto viejita querida. Descansa en paz.








