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El Río, El Hacha y su festival

En Riohacha se celebró el Festival Río de La Hacha.

En el concurso de cantantes aficionados del Festival Río de La Hacha, estuvieron como jurados Edgar Ferrucho, Luis Eduardo Acosta y Rafael Nieves.

“En una parte no muy lejana queda Riohacha, tierra querida es una linda ciudad muy sana.

Donde se pasa alegre la vida, un gran tesoro encierra Riohacha, yo se lo voy a decir a ustedes los cocoteros, lindas muchachas y bellas playas con buenas redes. Eres paraíso perdido Riohacha, ciudad querida te juro que no te olvido por nadita en esta vida”.

El aparte transcrito corresponde a la canción titulada ‘Riohacha’ de la autoría de Lenin Bueno Suárez, grabada por Ismael Rudas con su acordeón y su voz en el año 1971, vino en el LP, ‘Mi viejo baúl’, en la cual se refiere a la supuesta maldición del padre Espejo.

Vino a mi mente esta canción, mientras nos encontrábamos en la Catedral de Nuestra Señora de los Remedios en el Tedeum con motivo de los 481 años de Riohacha, lo recordé por ese motivo y porque se realizó también el Festival Río de La Hacha, un certamen de integración de los habitantes del Barrio Arriba de la ciudad.

Preliminarmente hay que recordar que en 1535 Jorge Spira, gobernador encargado de la provincia de Maracaibo. Ordenó al teniente alemán Nicolás de Federmann despoblar a Maracaibo y trasladarse hasta el ‘Cabo de La Vela’ con la instrucción de fundar allí la ciudad de ‘ULM’ nombre de la ciudad alemana donde nació, y para explotar los bancos de perlas; Nicolás de Federmann no logró su objetivo por lo inhóspito del lugar, y decidió devolverse.

Pero antes de partir dejó en el sitio un asentamiento humano, inicialmente llamado ‘Ranchería’, y posteriormente Santa María de los Remedios del Cabo de La Vela.

Posteriormente, en octubre de 1537, se le concedió a los pescadores de perlas de Cabagua en Venezuela, la Cédula Real número 25 con la cual éstos llegaron a donde estuvo Nicolás de Federmann para realizar actividades de pesca de perlas que ya se habían agotado en las Islas Margarita.

Ante la falta de agua dulce en el sector, en 1945 se encabezó por el tesoro del Rey Francisco de Castellano y es trasladado de esa población a otro lugar, así se produjo el encuentro entre ellos y el indígena cuando se hizo el acuerdo de mutua convivencia entre estos y el nativo, instante en que ocurrió el intercambio de acto por información sobre el lugar donde se encontraba el río para tener agua dulce.

Así se produjo el reasentamiento con el nombre de Santa María de los Remedios del Río de La Hacha. En buena hora el Concejo del municipio de Riohacha institucionalizó el Festival del Río de La Hacha, para salvaguardar la memoria cultural y la integración de los habitantes del histórico Barrio Arriba.

Después de escuchar muchos comentarios, algunos favorables y otros no tanto respecto el festival, unos le echaban flores, otros le propinaban hachazos para poder opinar imparcialmente sobre el tema, y acepté la invitación que sus organizadores nos hicieron al doctor Edgar Ferrucho y a mí para participar en un conversatorio sobre la historia de la ciudad el cual se realizó en ‘Aurora’, un maravilloso establecimiento gastronómico y temático de la ciudad, y después para ser jurado en los concursos.

La verdad no me arrepiento, el conversatorio fue concurrido, entretenido y documentado, la mayoría de los presentes eran estudiantes, y con relación a la designación como jurados no me queda duda, nos escogieron para que ganaran las mejores, con transparencia y sin roscas, muy buen mensaje.

Evidentemente, fuimos jurados, ni el doctor Ferrucho, ni Rafael Nieves supieron cómo califiqué, ni yo supe cómo lo hicieron ellos. En la mesa después hacían los cómputos, resultado de ello, ganaron los mejores, el nivel en Canción Inédita fue alto, (detecté un plagio y una de inteligencia artificial, pero no dije nada para evitar escándalos). Solo los califiqué mal, ni a mis compañeros les conté.

Los ganadores fueron, Canción Inédita, Yeison Ibarra, Piquería ganador Hugues Martínez, primer puesto Mejor Cantante el niño Francisco de Armas.

Pienso que el aporte del festival a la salvaguardia de la música vallenata es importante, mucho más que lo que a ese propósito aportan a otros festivales muy grandes, porque en este se escuchan las voces de los barrios y de los pueblos, a los cuales muy pocos le dan importancia. El nivel fue alto y en las competencias muchos más merecían ganar.

Ese festival requiere mejorar algunas cosas, pero acabarlo sería una gran injusticia con el talento local, no me lo contaron, allí fui a presenciar para después hablar, poco me importan los conciertos, me interesan los concursos…. La dejo ahí.

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