El equipo de empalme del presidente electo Abelardo De La Espriella solicitó al Gobierno saliente abstenerse de firmar los contratos adjudicados para el programa Vías para la Paz en La Guajira, mientras se adelanta una revisión técnica, jurídica y financiera. Los proyectos comprometen cerca de $3,2 billones y vigencias futuras hasta 2035.
La contratación fue adjudicada el 27 de julio y está dividida en diez lotes. Siete corresponden a obras en Uribia, por aproximadamente $1,95 billones, mientras que otros tres están destinados a Riohacha, Maicao y Manaure, por cerca de $1,09 billones. A estas cifras se suman contratos de interventoría por más de $204.000 millones.
Entre las principales inquietudes del equipo de empalme está el momento de la adjudicación, realizada a pocos días del cambio de Gobierno, así como la participación de algunas empresas en distintos consorcios seleccionados. Por ello, se analizarán las condiciones de competencia y los criterios utilizados para distribuir los contratos.
La administración entrante también verificará los estudios y diseños, disponibilidad de predios, permisos ambientales, presupuestos, fuentes de financiación, distribución de riesgos y viabilidad de las obras, con el propósito de determinar si existen condiciones que puedan derivar en sobrecostos, adiciones o controversias contractuales.
El equipo de De La Espriella aclaró que no cuestiona la necesidad de mejorar las vías de La Guajira y aseguró que esta infraestructura será una prioridad de su administración. Sin embargo, busca establecer si los recursos comprometidos cumplen con los principios de planeación, transparencia, responsabilidad fiscal y competencia efectiva.
En caso de encontrar irregularidades o incumplimientos durante la revisión, el nuevo Gobierno anunció que adoptará las medidas administrativas y legales correspondientes.








