La Procuraduría General de la Nación confirmó la sanción disciplinaria contra nueve integrantes de la Policía Nacional por su responsabilidad en la masacre ocurrida en el corregimiento de Chochó, en Sincelejo, donde fueron asesinados tres jóvenes el 25 de julio de 2022.
La decisión fue adoptada por la Sala Disciplinaria Ordinaria de Juzgamiento, que ratificó el fallo emitido en agosto de 2024 y ordenó la destitución e inhabilidad para ejercer cargos públicos a los uniformados implicados en el caso.
Entre los sancionados se encuentra el teniente coronel retirado Benjamín Darío Núñez Jaramillo, quien para la fecha de los hechos se desempeñaba como comandante de Seguridad Ciudadana del Departamento de Policía Sucre. El exoficial recibió una inhabilidad de 19 años.
Núñez también fue condenado penalmente a 29 años de prisión tras aceptar cargos mediante un preacuerdo con la Fiscalía por delitos relacionados con homicidio agravado, falsedad en documento público, privación ilegal de la libertad y alteración de pruebas. El exuniformado había huido a México después del crimen, pero posteriormente fue deportado a Colombia para responder ante la justicia.
Las víctimas del caso fueron identificadas como Carlos Alberto Ibáñez, José Carlos Arévalo y Jesús David Díaz, quienes inicialmente fueron señalados sin pruebas de pertenecer al Clan del Golfo.
La Procuraduría también sancionó al capitán Cristian Alberto Betancur Salamanca con 15 años de inhabilidad, mientras que varios patrulleros recibieron sanciones entre 11 y 13 años, lo que implica su salida definitiva de la institución.
En la decisión disciplinaria, el Ministerio Público reconoció además como víctima a Cindy Paola Sierra Monterroza, quien presenció las agresiones contra su hermano José Carlos Arévalo y participó como testigo dentro del proceso.








