Desde este 1 de abril de 2026 comenzó a operar en Colombia el nuevo modelo estatal de pasaportes, una iniciativa del Gobierno nacional que busca modernizar la expedición del documento y fortalecer la seguridad de la información de los ciudadanos.
El cambio marca el inicio de una transición en el sistema de producción y emisión, ahora bajo un esquema que prioriza la soberanía de los datos y el control estatal del proceso. Según la Cancillería, el objetivo es garantizar que la información personal de los colombianos permanezca protegida directamente por el Estado, sin intermediarios.
Este nuevo pasaporte incorpora tecnología de última generación. Entre sus principales características se encuentran microchips encriptados, lectura electrónica, fotografía fantasma, microtextos y tintas especiales que dificultan la falsificación del documento. Además, el diseño incluye elementos gráficos inspirados en la biodiversidad, la cultura y la historia del país.
En cuanto a su implementación, el modelo comenzó a regir de manera gradual. La producción se realiza inicialmente con apoyo internacional, mientras se fortalecen las capacidades de la Imprenta Nacional, entidad que asumirá progresivamente la fabricación total en el país.
La Cancillería aclaró que los pasaportes actuales seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento, por lo que no es obligatorio cambiarlos de inmediato. Sin embargo, quienes tramiten el documento por primera vez o deban renovarlo recibirán el nuevo formato.
El trámite continúa realizándose en las oficinas habilitadas en el país y en consulados en el exterior, e incluso en algunas ciudades se han implementado jornadas especiales y atención sin cita para facilitar el acceso al servicio.








