En un contundente operativo contra el narcotráfico, las autoridades colombianas incautaron cuatro toneladas de clorhidrato de cocaína en la región de Urabá, Antioquia, que tenían como destino final el Reino Unido. El cargamento estaba oculto dentro de un contenedor de exportación que transportaba 334 cajas de snacks, en un intento por evadir los controles portuarios.
La droga fue detectada durante inspecciones rutinarias apoyadas en escáneres y verificación física de la mercancía, lo que permitió identificar irregularidades en el contenido antes de que saliera del país. En total, las autoridades hallaron más de 4.000 paquetes de cocaína de aproximadamente un kilogramo cada uno.
Según estimaciones oficiales, este cargamento representaba millones de dosis en los mercados internacionales y tendría un valor superior a los 155 millones de dólares en Europa, lo que evidencia la magnitud del golpe a las finanzas de las redes criminales.
Además, las marquillas encontradas en los paquetes indicarían la posible participación de varias organizaciones narcotraficantes, lo que ahora es materia de investigación por parte de la Fiscalía.
Este operativo hace parte de las estrategias de control en puertos y exportaciones, con las que las autoridades buscan frenar el envío de grandes cargamentos de droga hacia mercados internacionales y debilitar las estructuras del crimen organizado.








