Una mujer de 51 años terminó con la amputación de sus cuatro extremidades tras acudir al servicio de urgencias por un cuadro de fiebre en Barranquilla. El caso ocurrió en la Clínica Bonnadona, donde fue atendida luego de presentar complicaciones médicas graves.
La paciente, identificada como Lorena Saray Barrios, ingresó el 2 de febrero después de presentar fiebre persistente pocos días después de recibir su tercera sesión de quimioterapia por un cáncer de mama en estado avanzado.
Tras la valoración médica, los especialistas determinaron que presentaba neutropenia febril, una condición que ocurre cuando las defensas del organismo disminuyen considerablemente. Debido a este diagnóstico, el personal médico decidió hospitalizarla para realizar seguimiento y administrarle tratamiento. Sin embargo, con el paso de las horas su estado de salud comenzó a deteriorarse.
De acuerdo con el reporte de la clínica, la mujer desarrolló rápidamente un cuadro clínico severo que incluyó choque séptico, neumonía y falla orgánica múltiple. Además, se detectaron alteraciones severas en la perfusión de sus extremidades, asociadas a trombosis séptica y a su condición oncológica.
Ante la gravedad del caso, Barrios fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Según la institución médica, en ese momento su pronóstico era crítico, con una probabilidad de mortalidad superior al 85 %.
Para mantener la presión arterial y estabilizar sus órganos, los médicos tuvieron que administrarle medicamentos especializados. Con el paso de los días, detectaron que la falta de oxígeno y nutrientes en manos y pies estaba provocando un daño irreversible en los tejidos, una condición conocida como necrosis.
Tras evaluar el avance del deterioro y concluir que las extremidades no podían recuperarse, el equipo médico decidió realizar amputaciones en brazos y piernas. Según la clínica, la intervención se practicó como una medida extrema para evitar nuevas infecciones y preservar la vida de la paciente.
Por su parte, Barrios asegura que su estado de salud empeoró después de que, según afirma, le suministraran un medicamento que la descompuso durante su hospitalización.
La mujer también ha señalado que ingresó al centro médico caminando y que esperaba salir en las mismas condiciones. Sin embargo, al despertar en la UCI observó que sus extremidades estaban ennegrecidas y posteriormente fue informada de la decisión médica de amputarlas.
Tras lo ocurrido, Barrios anunció que interpondrá acciones legales con el objetivo de esclarecer las decisiones médicas tomadas durante su tratamiento.
El caso también ha tenido consecuencias para su familia. Uno de sus hijos tuvo que suspender temporalmente sus estudios para encargarse de su cuidado, mientras que ella ha denunciado dificultades para acceder a servicios de enfermería domiciliaria a través de su EPS.
Por su parte, la Clínica Bonnadona indicó que todas las decisiones médicas fueron adoptadas siguiendo los protocolos clínicos establecidos y que las intervenciones se realizaron con el objetivo de salvar la vida de la paciente.
Mientras tanto, el caso ha generado debate público sobre las complicaciones que pueden presentarse en pacientes con sistemas inmunológicos debilitados y sobre los procedimientos médicos aplicados en situaciones críticas.








