Nuevamente el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (@SNGRDColombia), alerta sobre el paso de un nuevo frente frío sobre el mar Caribe colombiano que podría generar un incremento de lluvias, en la intensidad de los vientos y en la altura del oleaje entre el 22 y el 26 de febrero.
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), se prevé un aumento de precipitaciones en las regiones Insular, Caribe, Andina y Pacífica, con especial atención en el Golfo de Urabá y los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, Cesar, centro y sur de La Guajira, Antioquia, Norte de Santander, Caldas, Risaralda, Quindío, Tolima, Huila, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó.
Estas condiciones podrían incrementar la probabilidad de deslizamientos de tierra, crecientes súbitas e inundaciones, especialmente en zonas ribereñas y de alta pendiente.
Por su parte, la Dirección General Marítima (Dimar) prevé vientos de dirección norte – noreste entre 30 y 50 (km/h) y alturas de ola entre 2.3 y 3.2 m en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina e Islas Cayos del Norte, así como oleaje entre 2.0 y 3.0 m en sectores de la zona centro del litoral de Bolívar, Atlántico y Magdalena, alteraciones que serían significativas.
Esta situación debe llamar la atención de las autoridades en el departamento de La Guajira, para que se tomen a tiempo las medidas de prevención acompañados de la comunidad.
En el caso de La Guajira se tiene que tener especial atención en el centro y sur del departamento, como lo indica la Unidad de Riesgo Departamental, toda vez que los sistemas montañosos están ubicados sobre esa zona y se podría generar algunas crecientes súbitas así como inundaciones puntuales en los municipios de Dibulla, San Juan del Cesar, y al sur del Distrito de Riohacha.
Por ello, cumplen con el monitoreo permanente pero se requiere que los comités locales informen a tiempo a la comunidad sobre cuáles son las amenazas latentes en sus territorios.
Al tiempo es importante que los sistemas de alerta temprana comunitaria, compartan la información de manera oportuna con las comunidades de cómo actuar cuando se presentan las emergencias por cualquier fenómeno natural.
Es evidente que una buena comunicación permite que se tomen a tiempo ciertas medidas, para evitar que los fenómenos naturales causen graves daños como ocurrió con el frente frío de inicios de este mes que dejó cientos de familias afectadas.