El Consejo de Estado negó la solicitud de pérdida de investidura contra el representante a la Cámara David Racero en el proceso relacionado con el llamado caso “Fruver”. Con esta decisión, el congresista conserva su curul, aunque siguen abiertos otros frentes judiciales y disciplinarios.
¿De qué se trata el caso?
En mayo del año pasado, el periodista Daniel Coronell reveló audios y recibos en los que, presuntamente, Racero pedía dinero a un integrante de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) para cubrir gastos personales. En las grabaciones también se le escucharía dar instrucciones a otro colaborador para realizar tareas en un supermercado de su familia.
En esas mismas conversaciones, el congresista habría planteado la contratación de una trabajadora para el fruver con un salario de un millón de pesos mensuales, sin prestaciones sociales y con jornadas de hasta 13 horas diarias, lo que generó fuertes cuestionamientos públicos.
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La demanda ante el Consejo de Estado buscaba establecer si estas actuaciones configuraban una causal de pérdida de investidura. Sin embargo, la corporación concluyó que no se cumplían los requisitos jurídicos para decretar la llamada “muerte política”.
Los procesos paralelos
Aunque Racero superó el proceso ante el Consejo de Estado, el caso no está cerrado.
La Procuraduría General de la Nación adelanta una investigación disciplinaria por presunto tráfico de influencias e irregularidades en nombramientos en el Servicio Nacional de Aprendizaje.
En otro chat divulgado por Coronell, Racero le escribió al entonces director del Sena, Jorge Londoño: “Tú me dirás en qué subdirección. ¿Crees viable que los puestos del Centro Democrático nos los den a nosotros en el Cesar, de OPS?”. Londoño respondió: “Claro que sí, pero déjale alguito a los Verdes”. Estas conversaciones abrieron un nuevo frente de cuestionamientos por presuntas prácticas clientelistas.
Adicionalmente, la Corte Suprema de Justicia abrió una investigación por el presunto delito de concusión, que continúa en etapa preliminar.
El impacto político
El escándalo ha tenido un impacto particular en la imagen de Racero, quien desde su llegada al Congreso se presentó como un abanderado de la lucha contra los privilegios políticos y el clientelismo. Además, ha sido uno de los defensores de la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
Si bien el fallo del Consejo de Estado le permite mantenerse en el cargo, el desenlace de las investigaciones disciplinarias y penales será determinante para su futuro político.








