El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este 13 de febrero de 2026 que realizará una visita a Venezuela, aunque dijo que aún no se ha definido la fecha del viaje. “Visitaré Venezuela”, afirmó en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca.
Trump indicó, además, que Washington ya reconoce a Delcy Rodríguez como la líder oficial del país y valoró la relación bilateral reciente, en un momento marcado por cambios de poder en Caracas y operaciones dirigidas contra la cúpula del régimen.
El anuncio se produce tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero y la reciente reapertura parcial del sector petrolero venezolano bajo control y supervisión estadounidense, hechos que han modificado el tablero diplomático en la región. En paralelo, EE. UU. envió asistencia humanitaria y medicamentos a Venezuela, según fuentes oficiales.
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Contexto político y la captura de Maduro
La declaración del mandatario llega en medio de un proceso abrupto de reconfiguración del poder en Venezuela tras la captura de Maduro el 3 de enero, un hecho que ha generado una crisis institucional y la designación de Rodríguez como presidenta encargada por las autoridades venezolanas que permanecen en funciones. La Administración estadounidense ha intensificado así canales de comunicación con el nuevo liderazgo.
Las reacciones internacionales han sido mixtas: mientras algunos gobiernos y actores ven con cautela el giro diplomático, otros analistas señalan que la normalización de contactos busca asegurar el control de activos estratégicos, especialmente en materia energética, y garantizar la salida de cargamentos de petróleo bajo supervisión internacional.
Acuerdos energéticos y ayuda humanitaria
En sus intervenciones, Trump relacionó la reapertura del mercado petrolero venezolano con la posibilidad de inversiones y contratos de refinación controlados por empresas extranjeras bajo la supervisión de Washington. Fuentes periodísticas indican que ya se están estableciendo mecanismos para la extracción y refinación del crudo venezolano con participación de compañías internacionales.
Ese marco también sirvió para anunciar envíos de ayuda: según reportes, más de seis toneladas de medicamentos llegaron recientemente a Venezuela desde Estados Unidos como parte de un paquete humanitario que las autoridades estadounidenses dicen buscará apoyar la recuperación de la población.
Reacciones, dudas y agenda futura
Aunque el anuncio de la visita fue directo, persisten dudas sobre la logística, la seguridad y la fecha exacta del viaje, así como sobre el reconocimiento pleno y las implicaciones legales y políticas de estos contactos. Algunos sectores dentro y fuera de Venezuela han pedido claridad sobre el estatus de los procesos judiciales pendientes y la participación de actores internacionales en decisiones sobre recursos naturales.
Si el viaje se concreta, representaría un grado inédito de acercamiento entre Washington y las autoridades que hoy controlan Venezuela, con posibles efectos en la geopolítica regional, el mercado energético y los flujos de ayuda humanitaria en el corto y mediano plazo.








