En una entrevista exclusiva con Cardenal Stereo, Isidro Ibarra Fernández, rector de la Institución Etnoeducativa Integral Rural Isidro Ibarra Fernández, celebró la liberación de la profesora Janeth Rocío Osorio, quien estuvo retenida casi un mes en la frontera con Venezuela. La noticia llenó de alegría a docentes, estudiantes y familias de Uribia, que seguían con preocupación el desarrollo de los hechos.
Osorio fue liberada en la noche y trasladada a Maicao, donde recibió atención médica antes de regresar a su hogar en Uribia. Según Ibarra, “ahora está en recuperación con su familia y se encuentra animada, aunque el proceso ha sido muy difícil”. La comunidad educativa acompañó de cerca su regreso, mostrando apoyo y solidaridad.
Dolor e incertidumbre
El rector resaltó el impacto del cautiverio en la comunidad escolar y el papel del colegio como centro de referencia local: “Los estudiantes y el establecimiento vivieron de cerca la incertidumbre y la esperanza durante su cautiverio”. La liberación ha generado un sentimiento de alivio y unidad en Uribia, fortaleciendo los lazos entre docentes, familias y vecinos.
Ibarra Fernández relató también la experiencia de la madre de Janeth, quien llegó de Bogotá pocos días antes del secuestro y se encontró con la situación. “Tiene 78 años y mostró una fortaleza enorme; la comunidad y las oraciones ayudaron mucho para sobrellevar estos días”, señaló el rector.
El retorno de la profesora fue un momento emotivo, lleno de llanto y emociones encontradas.“Esta mañana que estuve conversando con ella, estaba todavía en shock. No es fácil estar en esas condiciones de cautiverio y salir a la libertad”, afirmó el rector.
Durante el secuestro, los captores permitían que Janeth Rocío conociera los mensajes de apoyo de la comunidad. “Ella estaba enterada de las manifestaciones y eso le permitió soportar esta situación tan difícil”, indicó el rector, resaltando el papel de la comunidad en mantener la esperanza durante la incertidumbre.
Compromiso con la educación
También en la entrevista se destacó la importancia del colegio que lleva nombre del rector, un eje comunitario en Uribia: “En 2003 no teníamos infraestructura, ahora contamos con varias sedes y en febrero comenzaremos la construcción de 24 aulas con apoyo del Ministerio de Educación y la Fundación Piedra Descalza. Buscamos que nuestros estudiantes sean competentes en su cultura y en contextos más amplios, para que tengan oportunidades reales en la vida”.
Ibarra Fernández reafirmó el compromiso del colegio con la educación y el desarrollo de los estudiantes. “El regreso seguro de Janeth refuerza nuestro compromiso con la educación, la cultura y el futuro de los niños y jóvenes de Uribia. Ahora seguimos fortaleciendo la institución y apoyando a cada estudiante para que tenga oportunidades reales en la vida”, concluyó.








