Jamaica vivió una jornada de angustiante este martes con el paso del huracán Melissa, que golpeó la isla con una fuerza sin precedentes. El fenómeno, que alcanzó la categoría 5 con vientos sostenidos de hasta 295 km/h, se convirtió en el huracán más poderoso en la historia reciente del país caribeño, dejando una estela de destrucción a su paso.
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Melissa avanzó lentamente sobre el territorio jamaiquino, lo que prolongó su impacto durante varias horas. Su desplazamiento pausado (más lento que el paso de una persona) intensificó los daños antes de debilitarse temporalmente a categoría 3, para luego retomar fuerza en su camino hacia el noroeste del Caribe.
El primer ministro Andrew Holness declaró a Jamaica como zona de desastre nacional, mientras las autoridades advirtieron sobre graves riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra. Aunque el ojo del ciclón ya se alejó de la isla, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) alertó que las bandas externas del sistema podrían dejar entre 7 y 15 centímetros de lluvia adicional, complicando aún más la situación humanitaria.
El ministro de Gobierno Local, Desmond McKenzie, reiteró el llamado a la población para mantenerse en los refugios. Hasta la noche del martes, unas 15.000 personas se encontraban resguardadas en albergues habilitados por el Gobierno.
La magnitud del desastre es evidente: más de medio millón de habitantes permanecen sin electricidad, especialmente en el oeste del país, donde se concentra el 77% de los usuarios afectados según la empresa Jamaica Public Service. Además, la conectividad a internet cayó a un 30% de su capacidad habitual, de acuerdo con el observatorio digital NetBlocks.
El impacto del ciclón también atrapó en la isla a cerca de 25.000 turistas, mientras las labores de limpieza y evaluación de daños apenas comienzan. Imágenes difundidas en redes sociales muestran calles anegadas, viviendas destruidas y árboles arrancados de raíz.
Ante la emergencia, la ONU anunció el envío urgente de 2.000 kits de ayuda humanitaria desde Barbados, con el fin de apoyar a las comunidades más afectadas.
El huracán Melissa tocó tierra alrededor de la 1:00 p. m. del martes 28 de octubre, por la costa de New Hope, con ráfagas de hasta 298 km/h. Su potencia la sitúa entre los ciclones más intensos registrados en el Atlántico, junto al huracán Dorian (2019) en las Bahamas y el huracán de los Cayos de Florida (1935).
Jamaica enfrenta ahora el reto de reconstruir su infraestructura y asistir a miles de damnificados, mientras las autoridades mantienen la alerta por posibles efectos secundarios del paso del devastador Melissa.








