Luego de casi tres semanas de restricciones impuestas por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que dejaron confinadas a más de 7.000 personas en el sur del departamento de Bolívar, las comunidades recuperaron la movilidad este miércoles 7 de agosto a las seis de la tarde, cuando el grupo armado decidió levantar los bloqueos viales en la zona. Durante este tiempo, el tránsito de personas y el acceso a servicios básicos como salud, alimentos y educación se vieron gravemente afectados.
La Comisión Comunitaria de Paz y Reconciliación de Santa Rosa del Sur informó que el desbloqueo fue el resultado de un trabajo conjunto entre líderes comunitarios, autoridades locales y la ciudadanía, quienes realizaron marchas, reuniones y encuentros de diálogo en la cabecera municipal, corregimientos y veredas. El párroco Lewis Gómez resaltó que la presión pacífica ejercida por la comunidad, junto con la disposición para dialogar, fueron determinantes para que el ELN pusiera fin a la medida.
Sin embargo, la Comisión advirtió que la amenaza persiste y que la sensación de inseguridad no ha desaparecido. Por ello, reiteró el llamado al Gobierno nacional para que intervenga de manera urgente y con acciones concretas que garanticen la protección de la población. Señalaron que no basta con reabrir las vías, sino que es necesario abordar las causas estructurales del conflicto que mantiene en constante riesgo a los habitantes.
El confinamiento impuesto por el ELN afectó el comercio, frenó el transporte de productos agrícolas y limitó la atención médica, dejando a varias comunidades en condiciones de vulnerabilidad. Aunque la reapertura de las vías representa un respiro, líderes sociales insisten en que la paz en la región solo será posible con una presencia institucional efectiva y sostenida, acompañada de programas que promuevan el desarrollo y fortalezcan la convivencia pacífica en el territorio.








