Así como la sociedad distingue para la historia a discípulos de su entorno destacados en diversas dimensiones por su memorable trasegar vital, hoy, si me tocara esculpir en una frase la semblanza de vida de Juan Carlos Mendoza Guerra, con toda autoridad la describo como: ‘Cao’ Mendoza, ícono de la pasión y la amistad. ¡Y es sencillamente porque Juan Carlos todo lo vivió con pasión, recreado en la amistad!
La pasión es una emoción, definida como un sentimiento muy fuerte e intenso hacia un propósito, hacia una meta, hacia un sentir, y fue así como edificó ‘Cao’ Mendoza su vida, con pasión y orgullo por su origen, pasión por toda su familia, miembros ascendientes y descendientes; pasión por el bien de sus amigos, pasión por Villanueva, pasión por el folclor vallenato y la cultura universal, pasión por su Festival Cuna de Acordeones, pero con mucha pasión hizo de un sentimiento más profundo llamado Amistad, su hoja de ruta toda la vida.
Siempre hizo gala Juan Carlos, con inusitado orgullo, del origen provinciano de sus padres, y le ponía altisonancia y ardentía a sus palabras cuando lo referenciaba por ser el mismo de él, y es por eso que, en la histórica región de Badillo, hoy aún, su primo Jaime Daza Zabaleta, residente en ese villorrio y distinguido cariñosamente como ‘El Guare’, dice siempre: “…nosotros consideramos a ‘Cao’ uno de los nuestros y nos representa”.
Fue ‘Cao’ Mendoza en su juventud un puente y fuente de amistad en Villanueva desde cuando retornaba de vacaciones a este su pueblo amado, porque era el muchacho querido por todos, que cabía y apreciaban en todas partes, que además de representar la acrisolada imagen de su papá, a quien quiso y admiró profundamente, era el relacionista público natural y acogido que unía barriadas, unía grupos de amigos y se ondeaba con propiedad por todos los simbólicos estratos sociales que se constituían en estos pueblos herederos de estirpes y costumbres españolas. ¡Por su pasión y amabilidad era ‘Cao’ lubricante social de nuestro pueblo!
Se destacó ‘Cao’ en lo deportivo por sus condiciones técnicas y elegancia estética; defendía con pasión y respeto su competitividad y los colores de sus equipos; hemos de recordar en estos momentos y por siempre el valor y la pasión con que daba todo su esfuerzo por el equipo ‘Bodas de Oro’. Lo vivía intensamente y sé que hacía parte este segmento de su existencia como un recuerdo inmarcesible y faceta inolvidable de su vida.
Fue y será ‘Cao’ Mendoza, un ícono rutilante como gestor cultural del Caribe, defensor de la máxima expresión folclórica de Villanueva como lo es su Patrimonio Folclórico y Cultural: el Festival Cuna de Acordeones, y como creador de la materialización de la amistad como fue ‘La Parranda Blanca’; fue referente, promotor y validador del talento de los tantos artistas de la música vallenata que permanentemente lo abordaban y consultaban para que emitiera su concepto y apreciación por las composiciones vallenatas, por la interpretación de instrumentos y la potencialidad artísticas de cantantes y verseadores; era nuestro referente y repositorio para todas las entidades e instituciones culturales del país, de medios de comunicaciones como revistas radiales e impresas de temáticas exclusivas culturales, y de noticieros que querían o necesitaban el concepto y la opinión autorizada de un versado en historia y teoría de la música vallenata.
¡Que orgullosos nos sentíamos, Juan Carlos, cada vez que tus opiniones claras, sabias y llenas de conocimientos se difundían por el mundo precisando o puntualizando situaciones y circunstancias de altísimo valor histórico y folclórico para Villanueva, la región Caribe y Colombia!
Pero lo que fue su máxima pasión,… después del amor y orgullo por su familia, por sus hijos, a quienes adoró sin límites y por quienes vivió perennemente dispuesto a dar el último aire y aliento de su vida, y además, porque vio en ellos siempre, orgullosamente, y en sus nietos, su continuidad y los depositarios finales de su legado,… era la Amistad.
Con su inmensa sapiencia que en la vida forjó a través del estudio y su pasión por la lectura, creó definiciones filosóficas y pragmáticas sobre la Amistad.
Le dio un valor inconmensurable a este sentimiento que le hizo merecedor del aprecio, cariño, admiración, respeto y altísima consideración entre connotados dirigentes políticos, líderes gremiales, periodistas, artistas y muchísimos miembros de la sociedad villanuevera, guajira, caribeña, colombiana y de otras naciones.
Nos dejas aquí, Juan Carlos, una tarea por continuar; un valor y principio de vida para practicar, y una enseñanza dentro de la humildad que tu inmensa majestad como ser humano asentía, que, en mi nombre, en el de mi familia, en el del pueblo villanuevero, en el de tu Festival Cuna de Acordeones te decimos: ¡gracias, gracias por siempre y por todo ‘Cao’ Mendoza!
Para cerrar mi homenaje póstumo y reconocimiento a la vida y obra de Juan Carlos Mendoza Guerra, ‘Cao’ Mendoza, quiero tomar prestada la introducción de una crónica escrita por Jaime José Orozco Orozco, conocido familiarmente como ‘El Mello Orozco’, y publicada por el Diario El Pilón de Valledupar, donde describe sus sentimientos por una de nuestras Dinastías, la Dinastía Romero Ospino, pero que para mi parecer le hizo tácitamente una fotografía a la memoria, estilo de vida y legado humano de ‘Cao’, y dice así:
“Las buenas amistades permanecen en el tiempo cuando se apoyan en el respeto, la confianza, la buena comunicación y la asistencia mutua. Normalmente prosperan en personas formadas en hogares cimentados por sólidos principios morales y consistentes valores ciudadanos”.
Este es el legado, actuales y nuevas generaciones de villanueveros, que Juan Carlos Mendoza Guerra, ‘Cao’ Mendoza nos deja: ¡pasión y amistad! ¡Nuestra obligación cívica y ciudadana, es vivir así y formarse así!
¡Descansa en paz Juan Carlos!







