Un año después del crimen que conmocionó al municipio de Santuario, Risaralda, Diego Fernando López Restrepo, de 27 años, aceptó haber asesinado a su madre, Blanca Amanda Restrepo Mena, de 67 años.
El homicidio ocurrió la noche del 1 de febrero de 2024 en el barrio Popular. Según las investigaciones, una fuerte discusión dentro de la vivienda terminó en tragedia. Vecinos alertaron a las autoridades sobre los gritos, mientras que un amigo del agresor recibió una llamada pidiéndole que fuera a la casa con urgencia.
Al llegar, el testigo encontró rastros de sangre en la entrada y a Diego Fernando ensangrentado, quien le pidió que se mantuviera calmado. Cuando ingresó a la cocina, descubrió el cuerpo de la madre en el suelo. Poco después, el padre del agresor también llegó a la escena y confirmó la tragedia.
López Restrepo nunca explicó por qué cometió el crimen, pero tras un preacuerdo con la Fiscalía, fue condenado a 20 años de prisión por el Juzgado Promiscuo del Circuito de Apía.
Familiares del agresor señalaron que este tenía antecedentes de problemas psiquiátricos y estaba bajo tratamiento por depresión y agresividad. Además, los médicos le habían prohibido el consumo de alcohol, pues representaba un riesgo para su comportamiento.
Este caso pone en evidencia la importancia de atender la salud mental y la prevención de la violencia intrafamiliar en el país.








