La reforma pensional, una de las pocas iniciativas del Gobierno de Gustavo Petro que ha logrado avanzar en el Congreso, enfrenta una posible anulación en la Corte Constitucional. El magistrado Jorge Ibáñez presentará una ponencia en contra del proyecto, argumentando vicios en su trámite legislativo, lo que inclinaría la balanza a favor de su derogación. Sin embargo, el panorama podría cambiar en los próximos meses con la llegada de nuevos magistrados.
En mayo y junio, tres magistrados actuales de la Corte culminarán su periodo, lo que permitirá la entrada de nuevos jueces que podrían modificar el rumbo de la votación. Entre los posibles reemplazos está Cielo Rusinque, cercana al Gobierno, lo que abre la posibilidad de una decisión más favorable a la reforma. Mientras tanto, el Ejecutivo redobla esfuerzos en la aprobación de otras reformas, como la de salud y la laboral, buscando apoyo entre congresistas de partidos independientes.
El presidente Petro ha advertido que, si la Corte Constitucional anula la reforma, el sistema de pensiones entrará en una etapa de incertidumbre, con un posible aumento de afiliaciones a Colpensiones. Además, insistió en la necesidad de cambios estructurales para garantizar subsidios y mejorar la seguridad económica de los jubilados. En este contexto, el futuro de la reforma sigue en el aire y dependerá de la correlación de fuerzas en el alto tribunal.








