La previa del encuentro entre la Selección Colombia y Bolivia, que se disputará este jueves a las 3:00 p.m. en la novena jornada de las eliminatorias al Mundial Norteamérica 2026, ha estado marcada por tensiones fuera del campo. El director técnico de Colombia, Néstor Lorenzo, reveló un grave incidente: una persona habría espiado los entrenamientos de su equipo en Cochabamba.
Lorenzo detalló en rueda de prensa que una persona se ubicó en un edificio cercano al lugar de entrenamiento y grabó gran parte de la sesión utilizando un teléfono móvil. “Es lamentable que te manden a espiar, no sé de dónde salió o quién era, pero lo identificamos. Tenemos fotos y haremos la denuncia del caso en donde corresponda. Uno quiere entrenar con la discreción que se merece y la privacidad, fue una ruptura a la intimidad del plantel lo que sucedió. Vamos a ver cómo procedemos en estas horas”, afirmó el técnico, visiblemente molesto por la situación.
El incidente ha generado preocupación en el entorno del seleccionado nacional, que hasta ahora permanece invicto en las eliminatorias.
Según Lorenzo, este tipo de acciones atentan contra la privacidad y preparación de los jugadores. La Federación Colombiana de Fútbol podría presentar una queja formal, lo que pondría en riesgo al equipo boliviano de enfrentar sanciones, en caso de confirmarse su implicación en el espionaje.
Este suceso se suma a una serie de controversias que han rodeado el enfrentamiento entre ambos equipos. Antes del encuentro, medios bolivianos criticaron los supuestos «excesivos» pedidos del seleccionado colombiano, como la solicitud de 200 kilos de hielo diarios en su hotel de concentración, y el limitado contacto entre los jugadores y el personal del lugar.
Por su parte, el seleccionador boliviano, Óscar Villegas, minimizó los esfuerzos de Colombia por aclimatarse en Cochabamba, señalando que la altitud de esa ciudad (2.500 metros sobre el nivel del mar) no se compara con los 4.095 metros de El Alto, donde se jugará el partido. Además, Villegas expresó su descontento por la posible filtración de información sobre los entrenamientos de su equipo.
A pesar del malestar generado por estos incidentes, Lorenzo aseguró que su equipo está enfocado en el partido y no se distraerá con las provocaciones. “Estas son circunstancias aisladas. Estamos felices en esta ciudad. Hay gente que quiere ganar a cualquier costo y que hace cosas indebidas. Nuestro preparador físico tuvo que venir dos veces a Bolivia porque acordó una cosa acá y le cambiaron toda la logística, eso muestra de entrada que nos quisieron complicar. Pensamos en el partido y en lo que va a pasar en la cancha. No nos vamos a detener a quejarnos de las cosas que nos fueron haciendo”, concluyó.








