Mediante una carta, la empresa Cerrejón expresa su desacuerdo con el informe titulado ‘Zonas de Sacrificio: 50 de los lugares más contaminados del planeta’, del Relator Especial de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente.
En la misiva, la compañía minera señala que si bien se aprecia el esfuerzo y la intención de arrojar luz sobre cuestiones medioambientales críticas, llaman la atención “sobre discrepancias significativas y omisiones preocupantes en el informe, que tienen un impacto directo en su credibilidad”.
“En primer lugar, resulta desconcertante descubrir que Cerrejón fue totalmente ignorado y no fue consultado durante la elaboración del informe. Esta flagrante omisión socava el rigor y la objetividad de la información presentada. Además, nos gustaría llamar su atención sobre el hecho de que usted no tomó en consideración la respuesta que enviamos el 6 de noviembre de 2020 a sus solicitudes de información sobre el desempeño social y ambiental de Cerrejón (por favor, consulte el documento adjunto”, se lee en la carta.
Precisa que la no incorporación de información pertinente, solicitada por el Relator y sus pares, proporcionada por organizaciones involucradas en el tema, puede llevar a una percepción sesgada de la situación.
“Por último, quisiéramos expresar nuestra preocupación por las fuentes citadas en el informe y el contenido de este. Consideramos que la información contenida en los informes está mal interpretada o carece de verificación por parte de terceros creíbles”, añade.
Por lo tanto, Cerrejón hace los siguientes comentarios:
- En relación con la mención del Tribunal Constitucional: «Según la Corte Constitucional de Colombia, las operaciones mineras han causado: emisión de grandes volúmenes de contaminación atmosférica peligrosa (incluyendo partículas finas, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos aromáticos policíclicos, azufre, cromo, cobre y zinc) por encima de las normas colombianas; y daños, contaminación y agotamiento del suministro local de agua».
En la Sentencia de Constitucionalidad T-614 de 2019, la Corte Constitucional de Colombia no encontró que Cerrejón haya o esté causando daño a la salud de la comunidad de Provincial. Por el contrario, y adoptando un enfoque cautelar, en esta sentencia la Corte ordenó al Cerrejón -así como a varias autoridades – tomar ciertas medidas preventivas adicionales para mejorar la gestión del impacto.
En cuanto a la salud, aunque la decisión del Tribunal citó estudios universitarios que parecen indicar que algunos residentes del Resguardo tienen afecciones de salud, en el proceso judicial no se probó ningún caso específico causado por las actividades del Cerrejón y, por lo tanto, no se ordenó la intervención del Cerrejón con respecto a la salud de ninguno de los habitantes del Resguardo.
Señalamos que se ordenó a la Secretaría de Salud realizar estudios de salud en esta comunidad. Cerrejón es un operador diligente y comprometido con entender los efectos de la calidad del aire en las comunidades vecinas y aplica las medidas establecidas en su Plan de Gestión Medioambiental para el control de las emisiones y las medidas adicionales derivadas de la Sentencia T-614.
También ha adoptado otras medidas más allá de los requisitos legales, como mediciones en tiempo real para producir alertas y restringir las emisiones cuando sea necesario y el monitoreo voluntario de PM2,5, incluso antes de que el muestreo de este parámetro fuera obligatorio.
- 2. En cuanto a la mención de salud: «Los residentes cercanos a la mina presentan altos índices de enfermedades respiratorias y niveles elevados de sustancias tóxicas en la sangre». Cerrejón es muy consciente de que las explotaciones mineras a cielo abierto liberan partículas en el aire (polvo) que deben ser controladas.
Cerrejón se preocupa por el bienestar de las comunidades vecinas y el de sus trabajadores. Por ello, toma todas las medidas necesarias para disminuir los impactos causados por las emisiones de polvo.
Con el objetivo de la mejora continua, Cerrejón sigue empleando las mejores herramientas disponibles para prevenir y mitigar los impactos en la calidad del aire, así como para su seguimiento y control.
Es importante considerar que los niveles de material particulado en el área de influencia del Cerrejón no son completamente atribuibles a las operaciones, ya que una parte se produce de forma natural y otra parte es causada por acciones humanas como la quema de terrenos para prepararlos para la siembra, la quema de basura y los fogones para cocinar.
En cualquier caso, existe un riguroso sistema de vigilancia que consiste en utilizar la tecnología más avanzada para controlar los niveles de polvo en el aire. Desde 2017 utilizamos voluntariamente nuestro propio mecanismo de monitoreo de aire Tarp (Trigger Actions Response Plan), que define y predetermina potenciales escenarios en los que los niveles de concentración de material particulado (partículas residuales en el aire) podrían aumentar durante el trabajo en la operación.
Contamos con un sistema de monitoreo, -único en Latinoamérica- que registra los niveles de partículas PM10 y PM 2.5 en tiempo real a través de una red de 17 estaciones de monitoreo a lo largo de la cadena de carbón, acreditadas por el Instituto de Hidrología y Meteorología de Colombia (Ideam) y 5 estaciones de orientación adicionales que nos permiten tomar decisiones en tiempo real.
A modo de comparación, toda la ciudad de Bogotá, capital de Colombia, cuenta con un total de 15 estaciones de monitoreo. Actualmente la red de monitoreo de la calidad del aire es operada por un laboratorio independiente acreditado por las autoridades competentes para tal fin.








