Adrián, de 2 años de edad sin más datos, es un niño que desde el pasado 23 de julio está esperando remisión hacia una clínica de mayor complejidad por parte de la EPS Cajacopi, pero hasta el momento no se ha hecho efectiva la orden.
Se conoció que la clínica ha solicitado con urgencia vital en varias ocasiones la remisión del menor hacia la ciudad de Valledupar, sin tener respuesta positiva, y la vida de Adrián corre peligro.
“Es fácil para la EPS jugar con la vida del paciente, y más, pensando en si vale la pena el traslado por la complejidad y así ahorrarse unos pesitos; no hay humanización en el servicio que prestan, no piensan en la salud y la vida del paciente”, manifestó un familiar.
La progenitora de Adrián, Yohana Andrea Melo, se encuentra desesperada con la situación de su hijo, y pide que la remisión salga lo antes posible para que el menor reciba la adecuada atención médica.








