Todos iniciamos un nuevo año cargado de abrazos, buenos deseos e infinidades de propósitos y metas. No falta quien salga como yo, comiendo uvas por planes pausados de años anteriores.
“Este año sí aprendo a tocar guitarra”, hacemos innumerables promesas que con el paso del tiempo se desvanecen en la rutina del día a día y luego nuevamente aparecen como remordimiento cuando ya no hay nada que hacer “este ya no fue” “dejémoslo para el próximo”. Es muy usual que esta situación nos pase año a año por nuestra falta de disciplina y de organización, no hay nada más letal para los sueños y objetivos que una vida sedentaria y sin visión, la rutina y la zona de confort son el enemigo más grande para transcender en nuestros sueños, el “Yo siempre lo hago así”, “igual, como todos los años” no permite ver la vida desde otras perspectivas y nos mantiene en una burbuja de cristal que indiscutiblemente debemos romper.
Es momento que dejemos de autosabotearnos e iniciemos con pie derecho a regalarle al 2023 más que propósitos y sueños atrasados, un plan de vida con metas claras y acciones cumplibles, que nos lleven a lograr el objetivo. Ya es hora de innovar y salir de la rutina para encontrar un mundo de infinitas oportunidades, que solo está esperando que tomemos la decisión de ser mejores. Ya debemos de dar un salto de fe por ese yo interior desaforado que quiere comerse el mundo y entregar todo su potencial para que el día a día sea diferente; es aquí donde esta lo que el nuevo año espera de mí.
Un nuevo año espera que seamos mejores personas, personas de fe, positivas, serviciales y amorosas, que sanemos nuestra alma, que entreguemos lo mejor y que avancemos en nuestros propósitos, que seamos disciplinados; no podemos convertir nuestra vida en una rifa a la que le apostamos a la suerte, a veces no es la suerte, es el esfuerzo, el trabajo, las buenas acciones y la gracia de Dios que permiten que lleguen las bendiciones. El nuevo año espera también que lleguemos sin pereza, sin malas energías, sin envidia, sin pensamientos limitantes y sin miedos; si queremos que este año sea diferente debemos hacer cosas nuevas, salir de la caja y tener mente abierta; la vida está llena de innumerables oportunidades “en el cielo hay muchas estrellas” esperando por ti, por mí y por todos. Es por lo que hoy referencio algunos tips que pueden ayudar a cumplir de una manera más organizada los propósitos de vida.
• Quita el No puedo, pensamientos limitantes y el miedo de tus acciones: atrévete a soñar en grande y decreta lo mejor para tu vida; te mereces lo mejor y solo tú puedes darte la oportunidad de tener lo que deseas.
• Visiona tu mundo ideal, a donde quieres llegar, que quieres ser o hacer: no te límites a lo poco que el universo te da, manifiesta lo que quieres y solo así tendrás una meta clara que te permitirá plantear objetivos para conseguir eso que tanto anhelas.
• Materializa tus sueños, escribe tus metas: este es el primer gran paso para lograrlo porque al documentar lo que quieres, le estas asignando una tarea a tu vida que ya no se podrá olvidar porque esta escrita. Eso sí, debes revisar con frecuencia estos compromisos personales.
Estas recomendaciones te permitirán construir un plan de vida. Si quitas lo negativo, si planteas tu escenario ideal y si sabes donde estás, Ganaste! Tienes claro para donde va tu vida, ahora solo falta que organices las acciones que vas a desarrollar para lograr tus objetivos. Escribe las tareas que necesitas hacer para llegar a la meta y procura periódicamente revisar que vayan avanzando para que puedas medir el cumplimiento de tus propósitos y al acabar el año sean menores los remordimientos.
Finalmente, recuerda que cada día es una nueva oportunidad de vida para lograr lo que quieres, deja de vivir en piloto automático, no esperes que alguien más actúe por ti y le pongas riendas a tu existencia, el camino de otros te llevara a sueños ajenos que seguramente con tu ayuda cumplirán sus objetivos, pero tu estarás frustrado por no cumplir los tuyos. Este año espera de mí, que me apropie de mi vida y cumpla mis sueños. ¿Ya tú sabes que espera el año de ti?








