Sin letreros, ni publicidad y de manera clandestina funciona un establecimiento público dedicado a la venta de licor en plena zona residencial de la capital de La Guajira, situación que ha generado molestia entre la comunidad del barrio Nuestra Señora de los Remedios.
Se trata de una propiedad ubicada en la calle 21 con carrera 13 esquina, donde hace algunos meses funcionaba una iglesia cristiana, y que por razón desconocida en el día de hoy funciona los fines de semana una caseta.
Los moradores del sector antes mencionado manifiestan que todos los fines de semanas se congestiona esta calle, puesto que los clientes de dicho establecimiento parquean sus vehículos, en especial motocicletas, en plena vía pública, obstruyendo el pase adecuado de transeúntes y medios de transportes, además el local está perturbando su tranquilidad y sueño, con el alto volumen, y como si fuera poco se han escuchado a altas horas de la noche detonaciones de arma de fuego y olores similares a los de sustancias alucinógenas.

En varias oportunidades la situación se ha puesto en conocimiento a las autoridades, la primera vez uniformados la Policía Nacional hicieron un plan cierre, donde inmovilizaron varias motocicletas y cerraron en pocos minutos el lugar, el cual no contaba con ningún permiso.
Pero esta semana, los moradores notaron que los arrendatarios del sitio estaban ingresando bebidas alcohólicas y haciendo pruebas de sonido, motivo por el cual llamaron al cuadrante, y luego que este hiciera presencia los policiales manifestaron que el establecimiento contaba con un permiso expedido por la Alcaldía de Riohacha.
“El líder de la comuna llamó al secretario Leandro Mejía, y este le dijo que la Administración no dio dicho documento para permitir en esta zona el funcionamiento de ese lugar de razón social, ¿a quién le creemos?” expresó un habitante.
Es de mencionar, que dicho inmueble era de propiedad del comerciante difunto Caito Calixto Carrillo, hoy de sus herederos, quienes además son familiar de un afamado dirigente político que habita en el barrio y pese de conocer la situación no ha manifestado interés por ayudar a sus vecinos.








