Este año en la 47 versión del Festival Cuna de Acordeones por parte de su Consejo Directivo en cabeza de su presidente ejecutivo Raúl Hernández Maestre, Villanueva se viste de gala, de glamour, de turismo, de cultura y tradición y de parrandas por doquier en uno de los grandes acontecimientos como es el homenaje y reconocimiento al empresario barranquillero, pero con corazón y alma villanuevera Ramón Dávila Martínez, gerente general de Gases del Caribe. Homenaje más que merecido por todo su trasegar como profesional y como ejecutivo, que siempre ha llevado prendido en su corazón a su Villanueva querida. Los hechos hablan por sí solos. Villanueva y el Cuna de Acordeones lo reciben con honores a él y su larga comitiva en cabeza de su esposa Martha Marcela y sus hijos; de sus hermanos Marina, Gustavo y Enrique, así como de sus grandes amigos Alfonso «El Chijo» Orozco y su esposa Adalgiza Ovalle, Carlos Mazeneth Dávila y su esposa Ana María Daza, Julio Oñate Martínez, Eduardo Danies, Luis Felipe Ovalle Isaza y su esposa María Inocenta Daza, entre otros, y la tropilla de Gases. La conjugación entre el pasado y el presente hará brillar el cielo villanuevero en el gran homenaje a Ramón Dávila Martínez.
Si existe un villanuevero de altos ribetes y de entrañable amor por su tierra, ese es Ramón “Monche” Dávila Martínez, el gerente general de Gases del Caribe y uno de los brillantes ejecutivos para mostrar al país. ‘Monche’ Dávila es villanueverisimo por todo lo que vale y representa en su recorrido como empresario del sector gasífero en Colombia, como ser humano, como amigo incondicional, como profesional, administrador de empresas de la Universidad del Norte, que siempre ha sido la carrera fuerte que ha producido los mejores profesionales en la región Caribe, yo a mucho orgullo también soy egresado de ese claustro universitario; por su ética y transparencia heredada de los suyos con la levadura moral de prominentes familias villanueveras; con una capacidad de servicio de las causas más nobles, como familiar donde ha sido ejemplar, en fin ‘Monche’ Dávila es un brillante profesional, de los mejores con que cuenta el área gasífera. Podemos afirmar sin ambages que es el único villanuevero, con un alto cargo que ha irrigado profesionales villanueveros en todo el país, en la industria del Gas Natural.
Cuántos recuerdos de ‘Monche’ Dávila, el hijo de doña Celina Martínez viuda de Dávila, quien enviudó muy joven pero con esa capacidad de mujer empresarial en el campo sacó a sus hijos adelante y ellos multiplicaron lo que sus padres amasaron con su rectitud moral; en esas vacaciones de fin de año, en las décadas de los setenta y de los ochenta cuando se confundían todos ellos por el apego familiar en la casona de sus abuelos don Enrique “El Tío” Martínez y doña Sofía Ariza de Martínez, con sus hermanos Marina, Gustavo y Enrique y sus primos los Martínez Lacouture, hijos de su tío Gonzalo Martínez Ariza y doña Esther Lacouture de Martínez, que se congregaban en la misma casona: ‘Chalo’ , Fabio, ‘Lilo’, Carlos Alberto, y en esas navidades se confundían también con sus otros primos, los Martínez Ferreira , hijos de su otro tío Darío Martínez Ariza y doña Fanny Ferreira de Martínez: Milena, David, ‘Ñaño’, Iliana, Eduardo, Darío y con las amistades de siempre en el club Villanueva, que fue una época dorada que tuvo este pueblo y en la residencia de los Martínez Ferreira, esos amaneceres de una noche parrandera se sentían en toda la cuadra.
Su humanismo siempre ha descollado en él de manera espontánea. Su familiaridad no tiene límites: Carlos Alberto Mazeneth Dávila, como gerente de Gases en el Eje Cafetero; ‘Nacho’ Mazeneth Dávila, como al tipo ejecutivo de Gases en Cali; Vicente Dávila en Cartagena quien también laboró en la empresa gasífera; Carlos Augusto Cabello Orozco en Gases de La Guajira; Roberto Lacouture Daza en Gases del Caribe en Barranquilla y son tantos los villanueveros que pueden dar fe de cómo ‘Monche’ Dávila les ha dado una oportunidad Laboral. Recuerdo que cuando me fui a estudiar a Barranquilla ‘Monche’ me dio también esa oportunidad laboral, para iniciar mis estudios universitarios. Su amistad también la ha entregado de manera tesonera y desinteresada o si no que lo digan los hermanos ‘Juanquita’ y Efraín Orcasitas Orozco, con quienes ha mantenido una amistad sincera desde la época de su Juventud en Villanueva. Ya ‘Juanquita’ no está, pero continúa en sus recuerdos. Otros dos grandes amigos son ‘Cao’ Mendoza (quien notará su ausencia con un gran guayabo) y José Casquita Mazeneth a quienes les tiene gran afecto.
En cada festival de Villanueva ‘Monche’ Dávila, realiza una gran parranda en su tierra, con su tropilla de Gases para enriquecer más la gesta cultural del Cuna de Acordeones. Este año va a ser una gran parranda llena de nostalgia, porque se va a realizar en la casa donde nació su mamá y de sus abuelos y allí funciona hoy el Museo del Vallenato regido por Rita Pallares y su hermano, el artista ‘Kique’ Liñan que son su familia por su mamá, Estela que hizo parte toda una vida de la familia Martínez Ariza y ‘Monche’ la considera como una hermana. Allí acuden ante su llamado importantes empresarios de todo el país a conocer de cerca a la tierra bella y gozar de una buena parranda especialmente de ‘Poncho’ y Emiliano Zuleta Díaz, de quienes es un hincha furibundo. En cada festival, ahí siempre ha estado el apoyo incondicional de ‘Monche’ Dávila. Este año la parranda será en grande porque la 47 versión es en homenaje a él y al artista vallenato Peter Manjarrés y será también una parranda con olor a los recuerdos de su infancia y de su juventud. Vendrá acompañado de su esposa Martha Marcela, sus hijos, sus hermanos: Marina, Gustavo y Enrique y empresarios barranquilleros como sus invitados especiales.