La Fiscalía General de la Nación logró la judicialización de Albert Giovanny Avilés Celis, un hombre de 47 años que se desempeñaba como tutor y supuesto líder espiritual en una fundación para niños en condición de vulnerabilidad en Jamundí. Avilés Celis fue enviado a prisión preventiva tras ser acusado de abusar sexualmente de al menos cuatro menores de edad entre los 9 y 17 años, durante un período que abarcó desde 2011 hasta 2019.
Según las investigaciones, Avilés Celis aprovechó su posición de autoridad y la confianza depositada en él para cometer los abusos dentro de las instalaciones de la fundación. Los elementos materiales probatorios y la evidencia física recopilada por la Fiscalía indican que el acusado agredió a las víctimas en repetidas ocasiones, utilizando diversas formas de abuso sexual.
Las autoridades también revelaron detalles perturbadores sobre el modus operandi de Avilés Celis. Se presume que el acusado sometía a las menores a castigos físicos, manipulación emocional y les ofrecía premios para evitar que denunciaran los abusos. Esta estrategia le habría permitido mantener el control sobre las víctimas y prolongar los abusos durante años.
La gravedad de los hechos llevó a la Fiscalía a imputar a Avilés Celis los delitos de acceso carnal violento y actos sexuales violentos agravados. A pesar de la contundencia de las pruebas presentadas, el acusado no aceptó los cargos. Sin embargo, el juez de control de garantías consideró que existía un riesgo significativo de fuga y de obstrucción a la justicia, por lo que ordenó su detención en un centro penitenciario mientras se lleva a cabo el proceso judicial.
Este caso ha generado conmoción en la comunidad de Jamundí y ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los mecanismos de protección para los niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para que denuncien cualquier sospecha de abuso y para que brinden apoyo a las víctimas.








