Una operación de control territorial del Ejército Nacional en zona rural de Unguía, Chocó, terminó en tragedia con la muerte del soldado profesional Jhon Miranda Ramírez, quien activó accidentalmente una mina antipersona presuntamente instalada por integrantes del Clan del Golfo.
El hecho ocurrió en la vereda La Marcelina, donde el uniformado, oriundo de Turbo, Antioquia, resultó gravemente herido. Sus compañeros le brindaron asistencia inmediata y, con apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, fue evacuado hacia Medellín. Pese a los esfuerzos médicos en la Clínica Las Américas, Miranda Ramírez falleció debido a la gravedad de las lesiones.
La Décima Séptima Brigada del Ejército rechazó el uso de artefactos explosivos improvisados, señalando que estas acciones violan el Derecho Internacional Humanitario y ponen en riesgo tanto a los miembros de la Fuerza Pública como a la población civil. La institución anunció la presentación de las denuncias correspondientes y aseguró que mantendrá las operaciones en la zona, donde grupos armados ilegales como el Clan del Golfo y el ELN se disputan el control de economías ilícitas como el narcotráfico, la minería ilegal y la explotación forestal.