Un fuerte temblor de magnitud 4.2 en la escala de Richter se registró este domingo 4 de mayo en el departamento del Chocó, generando preocupación entre los habitantes de Riosucio y otras zonas del noroeste colombiano. El evento sísmico ocurrió a las 12:52 p.m. y, según el Servicio Geológico Colombiano, su epicentro se localizó a 14 kilómetros del casco urbano de Riosucio, con una profundidad superficial menor a 30 kilómetros.
Aunque el movimiento telúrico fue perceptible en varias regiones cercanas, las autoridades no han reportado hasta el momento daños materiales ni personas lesionadas. Sin embargo, organismos de emergencia se mantienen en alerta, especialmente en áreas rurales, para descartar posibles afectaciones que pudieran haber pasado desapercibidas en un primer momento.
Este sismo se suma a la intensa actividad sísmica que caracteriza al país, ya que Colombia se encuentra sobre el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico” y posee varias placas tectónicas en constante fricción. Según la Red Sismológica Nacional, en promedio se presentan más de 2.500 sismos mensuales, la mayoría de ellos sin consecuencias graves. El Nido Sísmico de Bucaramanga, en Santander, representa más del 60 % de esa actividad.
El Servicio Geológico Colombiano recuerda que, si bien no es posible predecir los sismos, la preparación de la población y la construcción de edificaciones resistentes son claves para reducir riesgos. Las autoridades insisten en la importancia de conocer las recomendaciones básicas de seguridad para actuar adecuadamente durante y después de un temblor.