En el marco del debate de la Reforma a la Salud en la Comisión Séptima del Senado, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, reveló que el costo de implementar la iniciativa alcanzaría los $112,6 billones en 2026, cifra que representaría el 6,3% del Producto Interno Bruto (PIB).
Según las proyecciones oficiales, el gasto seguiría en aumento: en 2027 se elevaría a $114,8 billones y para 2036 llegaría a los $191,7 billones, lo que equivaldría al 7,73% del PIB. Ávila explicó que el Sistema General de Participaciones crecería en promedio un 4,3% anual, mientras que las cotizaciones lo harían en un 2,87%, recursos con los que se buscaría cubrir los costos de operación y de la reforma.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, respaldó la iniciativa argumentando que el modelo actual atraviesa una crisis profunda, con la mayoría de las EPS sin capacidad para saldar sus deudas en caso de liquidación. Sin embargo, la presentación del nuevo aval fiscal generó inquietud entre los congresistas.
El senador Honorio Henríquez cuestionó la viabilidad de la reforma señalando que el déficit en el sector ya es evidente. “¿Cuál va a ser el milagro que ustedes van a hacer para que existan los recursos necesarios para la financiación de esa Reforma a la Salud?”, interpeló al ministro de Salud, reflejando la preocupación de varios legisladores sobre la sostenibilidad del proyecto.








