La Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó enérgicamente el ataque terrorista ocurrido el pasado jueves 21 de agosto en Cali, Valle del Cauca, frente a la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, que hasta el momento deja un saldo de siete personas fallecidas y más de 70 heridas.
A través de la Misión de Derechos Humanos en Colombia, la ONU rechazó lo sucedido y exigió a los grupos armados ilegales respetar los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Además, hizo un llamado al presidente Gustavo Petro y a los ministerios de Defensa e Interior para que se garantice justicia y se atienda de manera integral a las víctimas. “Nos solidarizamos con las familias de las víctimas y con la ciudadanía en Cali”, señaló la organización en un comunicado.
El atentado en Cali se suma al ataque registrado en Amalfi, Antioquia, donde un helicóptero de la Policía fue blanco de explosivos, dejando varios uniformados muertos. Frente a este hecho, John McNamara, encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, lamentó las pérdidas y expresó su solidaridad con las familias afectadas, destacando el respaldo de su país a la Fuerza Pública colombiana.
La comunidad internacional también se pronunció frente a los atentados que, en conjunto, ya dejan 19 muertos en el país. Gobiernos como los de Francia, Uruguay y Perú manifestaron su rechazo. La Cancillería peruana aseguró que condena cualquier acto que ponga en riesgo la paz y la seguridad de la población, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay advirtió que estos ataques buscan sembrar terror y socavar los esfuerzos de paz en Colombia.
Las autoridades colombianas continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, mientras la presión internacional insiste en la necesidad de frenar la violencia que afecta a varias regiones del país.