Al menos 11 ataques con explosivos lanzados desde drones se han registrado durante los últimos tres días contra instalaciones de la Fuerza Pública en tres municipios del sur…
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Al menos 11 ataques con explosivos lanzados desde drones se han registrado durante los últimos tres días contra instalaciones de la Fuerza Pública en tres municipios del sur del Chocó. Las autoridades atribuyen preliminarmente las acciones al Ejército de Liberación Nacional (ELN), en una ofensiva que ha dejado un policía herido y daños en viviendas cercanas a los lugares atacados.
Los hechos comenzaron el martes en Condoto, donde fueron lanzadas cuatro cargas explosivas contra la estación de Policía y un puesto de control. En medio del ataque, un intendente resultó herido, aunque posteriormente se informó que se encontraba fuera de peligro.
La jornada siguiente, los ataques se concentraron en Nóvita, donde se reportaron seis acciones contra instalaciones de la Policía y el Ejército. Según la Defensoría del Pueblo, en uno de estos hechos fueron utilizadas granadas lanzadas desde drones, además de registrarse ráfagas de fusil. Uno de los explosivos alcanzó una vivienda ubicada cerca de la estación policial mientras se desarrollaba una misa por el cierre de las festividades patronales, situación que obligó a los habitantes a buscar refugio.
Este jueves, la estación de Policía de Río Iró también fue blanco de ataques mediante drones, completando al menos 11 acciones en los tres municipios durante el periodo señalado.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, indicó que los hechos presentan una modalidad similar y advirtió sobre las dificultades de las estaciones para responder ante este tipo de ataques. La Defensoría, por su parte, alertó sobre el riesgo que esta práctica representa para la población civil y recordó que desde 2021 había advertido sobre la presencia y acciones del ELN en Condoto y Nóvita.
El organismo solicitó al grupo armado respetar las normas del Derecho Internacional Humanitario y evitar acciones que puedan afectar a civiles. También pidió a las autoridades fortalecer las medidas de prevención y protección frente al uso de drones en ataques armados.
Esta situación se presenta mientras el departamento continúa afrontando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, que dejó afectaciones en viviendas, vías, servicios públicos, centros educativos y establecimientos de salud.