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China y Turquía advierten sobre el riesgo global tras ataque de EE. UU. a instalaciones nucleares en Irán

Las tensiones en Medio Oriente escalaron a un nuevo nivel tras el reciente ataque aéreo de Estados Unidos contra instalaciones nucleares estratégicas en Irán. La ofensiva, confirmada por…

Las tensiones en Medio Oriente escalaron a un nuevo nivel tras el reciente ataque aéreo de Estados Unidos contra instalaciones nucleares estratégicas en Irán. La ofensiva, confirmada por el presidente Donald Trump, ha generado una reacción inmediata de países como China y Turquía, que han condenado enérgicamente la acción militar y han advertido sobre las consecuencias de un posible conflicto a escala global.

Desde Pekín, el Ministerio de Exteriores de China calificó el bombardeo como una “grave violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional”, al tiempo que hizo un llamado a Israel para que detenga su ofensiva y se avance hacia un alto al fuego. En su comunicado, China reiteró su disposición a trabajar con la comunidad internacional para restablecer la paz y la estabilidad en la región, exhortando al diálogo como única vía para resolver la crisis.

Por su parte, Turquía expresó su “profunda preocupación” por las implicaciones del ataque. El Ministerio de Exteriores de ese país alertó que las acciones de EE. UU. elevan el riesgo de que una disputa regional se transforme en un conflicto de escala planetaria. Además, reiteró la necesidad urgente de que todos los actores involucrados actúen con responsabilidad y se abstengan de medidas que aumenten la violencia y el sufrimiento civil.

La escalada bélica entre Irán e Israel, intensificada en los últimos diez días, ha dejado más de 24 muertos en territorio israelí y cifras dramáticamente mayores en Irán, donde los reportes oficiales hablan de más de 400 fallecidos, aunque organizaciones de derechos humanos elevan el número a más de 850.

En medio de esta creciente inestabilidad, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan se reunió en Estambul con el canciller iraní Abás Araqchí, en el marco de la 51ª cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), comprometiéndose a mediar por un canal de diálogo entre Irán y Estados Unidos, como única salida viable ante un escenario que muchos temen se torne incontrolable.