En la noche del 7 y la madrugada del 8 de diciembre, en los hogares molineros se vivió un ambiente de fe y esperanza, que sirvió para el reencuentro entre familiares y amigos, después de las restricciones sociales.
Al caer la tarde de este martes se notaba un ambiente de alegría, esperando la tradicional noche de velitas, que estuvo acompañada con algunas oraciones por parte de la comunidad.
Los molineros celebraron la advocación de la Inmaculada Concepción en completa calma, hubo festejos en las residencias y ausencia total de pólvora.
En la mañana de hoy, durante la eucaristía en la Ermita de San Lucas, un grupo numeroso de niños y adolescentes recibieron por primera vez, el sacramento de la comunión.
Con esta primera fiesta, se inicia la temporada navideña en El Molino, la cual atraerá turistas de diferentes partes, quienes disfrutarán de recorridos culturales, gastronómicos y la exhibición de figuras alegóricas a la temporada, realizadas artesanalmente con material reciclable.