En su cuenta de X el presidente Gustavo Petro, anuncio que suspenderá la exportación de carbón a Israel hasta que se detenga el genocidio, lo que generó diversas reacciones del gremio de la minería en el país.
Inicialmente la Asociación Colombiana de Minería, expresó que Israel es un destino clave para las ventas externas del carbón térmico que se produce en Colombia, y que esa decisión del mandatario de los colombianos afectaría recursos provenientes de impuestos, regalías y contribuciones por más de $ 650.000 millones.
Advierten que al menos $ 100.000 millones de ese monto son para los departamentos de La Guajira y el Cesar. En ese mismo sentido, la Asociación Colombiana de Minería, representada por Juan Camilo Nariño, precisó que Colombia estaría incumpliendo sus compromisos con los mercados internacionales los cuales deben ser respetados, además que se pone en riesgo la confianza de los mercados y la inversión extranjera.
“En medio de un panorama con dificultades fiscales por un menor recaudo y en el que muchos municipios tienen necesidades presupuestales, prohibir las exportaciones de carbón a ese país es una medida que afectará principalmente a miles de colombianos”, dijo.
El 90% de las exportaciones colombianas a Israel corresponden a productos mineros y energéticos, entre ellos el carbón, de acuerdo con la Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia.
Por su parte, el economista y exsecretario de Hacienda de La Guajira, Cesar Arismendy, expresó que los mercados globales trascienden las posiciones ideo políticas e intervenciones del Estado en la economía.
Agregó que en los mercados operan bienes y oferentes sustitutos, y si el país se niega a venderle carbón a Israel aparecerán otros proveedores o también alguien que lo compre por él.
Sin embargo, puntualiza que “la oportunidad la pierde Colombia que en el corto plazo bajarán sus exportaciones, cuando más requieren incrementarse”.
Puntualiza además que esa intervención en el mercado externo deteriora la confianza del país como territorio viable para hacer inversiones extranjeras.
En sus redes sociales, el presidente de Drummond en Colombia, José Miguel Linares, expresó: “Suspender las exportaciones a Israel generaría un grave impacto fiscal para Colombia, que dejaría de percibir $650.000 millones anuales en impuestos, regalías y contribuciones. Lo sentirán las zonas productoras, como Cesar, que necesitan esos recursos para inversión social”.