Nos llamó poderosamente la atención el contundente llamado que hizo en Mayapo, jurisdicción de Manaure, el presidente de la Federación Nacional de Departamentos, Héctor Olimpo Espinosa, en el marco de la Cumbre de Gobernadores y ante la presencia de varios ministros.
El mensaje no iba para el presidente Iván Duque, sino para quien llegue a ocupar la Presidencia el 7 de agosto del presente año. Es un llamado de los gobernadores que estuvo orientado a defender la democracia y la descentralización en Colombia por encima de cualquier ideología.
Haciéndole una reflexión racional, crítica y especulativa al documento, los gobernadores del país le mandaron un claro mensaje al candidato presidencial del socialismo que de resultar elegido se respete la democracia, la Constitución, las instituciones y la autoridad, y además de eso, debe ser el garante de la votación democrática cuando vaya finalizando su eventual gobierno.
Ese eventual jefe de Estado “debe mantener un compromiso con la profundización del mandato constitucional de la descentralización y el empoderamiento de los gobiernos locales, por encima de cualquier ideología política o interés personal”.
Creemos que los gobernadores están recogiendo el nerviosismo que le genera a un sector de los colombianos el hecho que llegue a la Casa de Nariño un gobierno socialista, basado en que los presidentes que se han montado en nuestro país, siempre han defendido la empresa, la producción y la generación de empleo, pero en el fondo del asunto los mandatarios seccionales son conscientes que hoy la realidad política del país es otra.
El espectro ideológico de los candidatos de la derecha encasillado en el uribismo, se ha desvalorizado de tal forma que la carta que estuvo refrendada por Álvaro Uribe o apoyada por sus séquitos, no recibió los votos suficientes para llegar a la segunda vuelta presidencial y antes por el contrario, recibió el rechazo de una sociedad cansada de los últimos gobiernos que no han tenido tacto en la solución a los problemas coyunturales del país.
Es cierto que algunos simpatizantes de la campaña del Pacto Histórico con sus actuaciones y mensajes agresivos, le vienen generando a un sector de la sociedad votante un poco de desconfianza y nerviosismo en el sentido que se monte un gobierno irrespetuoso de la democracia, mientras que el candidato de la ‘Liga de gobernantes anticorrupción’, por sus actuaciones y expresiones en campaña, también ha generado desconfianza al electorado, basado en que puede ser un gobierno irrespetuoso de la Constitución y la ley.
Lo cierto es que los dos candidatos que se someterán al escrutinio tienen dos vertientes políticas e ideologías completamente diferentes, sin saber con exactitud cuál es la forma de gobierno que implementará, ya que con la llegada de algunos personajes de la política tradicional pueden desnaturalizar el programa de gobierno propuesto en campaña y traducido en el Plan Nacional de Desarrollo durante su mandato.