La inseguridad sigue reinando en La Guajira. Los atracos bajo distintas modalidades, están a la orden del día en los municipios alterando la seguridad ciudadana.
La situación es bastante compleja y delicada, porque los amigos de lo ajeno en el caso de Riohacha han multiplicado su accionar utilizando como medio de transporte las motos, y haciendo uso de armas de fuego y blanca.
El tema es bastante crítico, porque utilizan diversas modalidades como seguir a las personas y las atracan en las puertas de sus residencias. Armados despojan de los objetos personales como cadenas, relojes y pulseras.
Las acciones de los violentos se multiplican especialmente en estos últimos meses del año, atemorizando a toda una comunidad que se siente desprotegida.
Lo grave de este tema es que el Comando de Policía no cuenta con el suficiente pie de fuerza para patrullar en toda la ciudad, lo que genera que los delincuentes se sientan con la suficiente libertad para seguir intimidando a la ciudadanía.
A eso se suma el gran número de personas que no encuentran un empleo digno, y lamentablemente algunos se dedican a actos delictivos, lo que tajantemente se debe rechazar.
Es urgente que el gobernador encargado, José Jaime Vega Vence, y los 15 alcaldes, soliciten una reunión de manera urgente con el presidente de la República, Gustavo Petro y su ministro de Defensa, para que soliciten unas acciones especiales que permitan recobrar la seguridad ciudadana.
De esas acciones es importante no solo el aumento del pie de fuerza, sino mas inversión en los sectores sociales, además en emprendimientos para generar empleo y lograr que aquellos que encuentran en la delincuencia como un modo de vida, localicen otros oficios para ganarse la vida dignamente.
Los delincuentes no pueden seguir haciendo de las suyas, causando dolor en las familias puesto que también se está atentando contra un renglón importante de la economía del Departamento como es el turismo.
Un Departamento inseguro lesiona emocionalmente a la comunidad, abriendo el camino para que otros lleguen a seguir causando miedo porque se sienten en plena libertad de actuar.