Una fuerte colisión entre dos motocicletas ocurrida en la noche del miércoles 21 de mayo dejó como saldo la trágica muerte de dos jóvenes en Valledupar, generando profunda conmoción entre sus familias y la comunidad académica local.
El siniestro tuvo lugar en la intersección de la calle 5B con carrera 31, en el barrio Los Mayales, a escasos metros del parque de Los Algarrobillos. Según versiones preliminares, el accidente se habría producido luego de que uno de los conductores, identificado como Dairo Pineda, presuntamente desatendiera una señal de pare, impactando de frente la motocicleta en la que se desplazaban las víctimas.
Los fallecidos fueron identificados como Sebastián Figueroa Martínez, de 19 años, estudiante de octavo semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Popular del Cesar y docente de un colegio privado, y su amigo Juan David Espinoza, un menor de 15 años. Este último, vecino del barrio Sicarare, lo había invitado momentos antes a acompañarlo en una diligencia.
De acuerdo con sus familiares, Sebastián había recibido instrucciones de su padre, un policía pensionado, de no utilizar la motocicleta después de las 9:00 p.m., restricción que esa noche decidió romper, sin imaginar que sería su último trayecto.
Ambos jóvenes fueron atendidos por personal médico que llegó al lugar en ambulancias, sin embargo, pese a los esfuerzos clínicos, murieron a causa de los múltiples traumas, especialmente en la cabeza.
Dairo Pineda, conductor del otro vehículo, sufrió fracturas y permanece bajo atención médica en una clínica de la ciudad.
La ciudadanía, a través de redes sociales, ha expresado su preocupación por la recurrente accidentalidad vial en Valledupar y ha exigido mayor control por parte de las autoridades, así como campañas efectivas de educación sobre normas de tránsito.