A un ajuste por omisión recurriría La Guajira para dar con los datos reales de la población del Departamento

La ciudadanía y las comunidades indígenas han manifestado su preocupación por los resultados del censo del Dane de 2018.

La Guajira
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Tal como ocurrió con el censo del Departamento Administrativo Nacional de Estadística –Dane– en 2005, el departamento de La Guajira requiere que se haga un ajuste post censal (ajuste por omisión), con base en datos técnicos y demostrables con el Censo de Población y Vivienda del 2018.

Así lo dio a conocer en un informe el investigador de temas étnicos y sociales, Mauricio Enrique Ramírez Álvarez, debido a que los resultados del censo del año anterior estuvieron muy lejos del crecimiento previsto para la península.

Cabe mencionar a nivel nacional, que en el Censo 2005 se hizo un ajuste por omisión censal en todos los departamentos, sin embargo fue diferencial porque en algunos casos llegó hasta el 48.81%, como en el Vaupés, 46.27% en Guainía, 40.09% en Guaviare, y en La Guajira del 4.44%.

Se entiende por omisión censal la diferencia entre la población realmente enumerada y la existente en un territorio. En algunos casos, puede ser de cierta consideración, sobre todo en grupos (menores de un año por ejemplo) o de menor nivel cultural (grupos étnicos, población dispersa, etc.).

En el caso de La Guajira, en el 2005 se hicieron ajustes por omisión censal en Albania, Hatonuevo, Maicao, San Juan del Cesar y Uribia. Sin embargo, no se hizo en Manaure, donde en forma extraña los datos estadísticos arrojaron que la población urbana era el 43.4% y la rural apenas del 56.6%, cuando en términos reales, la rural superaba el 80%.

De acuerdo a los resultados del Censo 2005 vs 2018, la variación en el número de viviendas censadas fue de 121.622, lo que significa un incremento de nuevas viviendas del 203%, llegando a casos como en Fonseca, que fue del 2.159%.

Ramírez Álvarez considera que hubo una omisión censal en La Guajira, teniendo en cuenta que en el caso de Urumita, que es el municipio que más pierde población, al hacer comparativos de imágenes satelitales entre los años 2008 vs 2018, se observa una alta densificación de viviendas.

El mismo ejercicio ocurrió para Riohacha y Maicao en el periodo 2005 vs 2019, donde se observan muchas casas nuevas. Uribia también tuvo un crecimiento notorio, de acuerdo a las imágenes satelitales, entre 2005 y 2017.

Cabe mencionar que la ciudadanía y las comunidades indígenas han venido manifestando su preocupación por los resultados del Censo 2018 revelados por el Dane, debido a que La Guajira está perdiendo el 21% de la población frente a la proyección de población 2018.

A nivel municipal, Urumita perdió el 47% de la población; Riohacha el 38%; Manaure y Hatonuevo el 36%; Distracción el 29%; El Molino y Barrancas el 23% y Uribia el 17%, con excepción de Fonseca y San Juan del Cesar, quienes reflejaron un aumento.

En una comunicación enviada al Dane, el Gobierno departamental advirtió que si se cruzan los resultados del Censo 2018 (sin ajuste por omisión), con las coberturas de salud en todos los regímenes a diciembre de 2018, se encuentran que municipios como Riohacha solo reporta 177.573 habitantes pero tiene 256.074 afiliados, mismo caso en Maicao, donde el censo reporta 159.223 habitantes pero cuenta con 196.982 usuarios.

“Infortunadamente los resultados publicados del Censo 2018 aun no son detallados para poder cruzar población en edad escolar con población matriculada, sin embargo y con base en el Censo 2005 proyectado a 2018, ha sido recurrente que los municipios superen el 100% en cobertura bruta educativa tanto en transición, básica primaria, secundaria y media, lo que indica que la población en edad escolar es superior a las proyecciones del Dane”, señaló en ese momento el secretario de Gobierno con funciones del gobernador encargado, Jhon Fuentes Medina.

Denuncia de la Contraloría

Múltiples afiliaciones y otras irregularidades hacen que, en las bases del sistema de salud colombiano, incluyendo las de los regímenes especiales, existan 53´212.614 personas, a pesar de que el censo del Dane encontró que en el país solamente viven 48’258.494 habitantes: una diferencia de más de 4 millones de personas.

La Contraloría General de la República denunció la situación en su auditoría a la Adres, la entidad encargada de manejar los recursos de la salud.

Entre las irregularidades que se encuentran están: personas duplicadas, otras cuyo número de documento no corresponde con la edad, beneficiarios sin cotizantes, personas muertas, personas que están a la vez en varios regímenes de salud y por supuesto, varios casos de colados en el sistema de salud subsidiado.

Cabe destacar que además de La Guajira, otros departamentos de Colombia también sentaron su voz de protesta por los datos de la población del más reciente censo, los cuales consideran imprecisos y no ajustados a la realidad actual.

Tal fue el caso de Antioquia, donde para evitar los efectos negativos que las cifras arrojadas puedan traer, el gobernador Luis Pérez Gutiérrez les propuso a los alcaldes que envíen un documento conjunto al Dane en el que demuestren cuál es la población real.

Según el mandatario antioqueño, el Censo no se ajusta a lo que es Antioquia, pues esta región se ha caracterizado desde 1970 en tener los mayores crecimientos poblacionales y en esta oportunidad, regiones como Urabá y el Suroeste mostraron una disminución de habitantes.

Ante esta situación, Luis Pérez explicó los impactos que las cifras del Dane traerían para el Departamento. “Va a impactar en el número de concejales, en el Sistema General de Participación y, sin duda, en el tema de salud porque va a ser inaceptable que un municipio rebaje el 30 por ciento de sus habitantes y tenga los mismos afiliados”.

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