Ganaderos de Distracción solicitan capacitación para capturar al murciélago que causa la rabia bovina

La Guajira
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Seis meses lleva latente el problema de la rabia paralítica bovina ocasionada por murciélagos en el municipio de Distracción, que según el gremio ganadero, no se ha erradicado porque la administración municipal no ha podido darle la celeridad necesaria.

Por lo anterior, los ganaderos solicitan capacitación para contribuir en la solución desde sus fincas, antes de que sea demasiado tarde.

Así lo dio a conocer Juan Manuel Vergara Solano, representante legal de la Asociación Integral de Productores Agropecuarios, Dos Caminos, Asocaminos. Cabe destacar que el Instituto Colombiano Agropecuario –ICA– realizó pruebas y constató la presencia de la enfermedad ocasionada por murciélagos hematófagos y debido a eso, capacitó a unos campesinos sobre el tema de las capturas de estos animales.

“La administración municipal contrató la compra de mallas de niebla, jaulas, guantes largos de cuero y producto difenadiona”, sostuvo el dirigente gremial, quien agrega que la Alcaldía también vinculó vacunadores, y personas para capturar a los murciélagos transmisores de la enfermedad, pero por falta de pago, habrían interrumpido el trabajo y luego de un largo tiempo de receso, reiniciaron labores.

Vergara Solano advirtió que se trata de un problema que lleva mucho tiempo y temen que se puede convertir en pandemia.

Consideró que, “es urgente continuar con las capturas de murciélagos hematófagos, pues se observa una gran colonia de los mismos, es decir, cada vez llegan más”.

Hay que mencionar que los primeros casos se presentaron en septiembre y octubre de 2018 en una finca en área de la sierra donde murieron 7 bovinos. “Se presentó otro caso en el que a una sola vaca le contaron 14 mordeduras de murciélagos”, enfatizó el líder de Asocaminos.

De acuerdo con Vergara, se han muerto más de 50 vacas por rabia, lo que consideró “catastrófico, porque esta es una región de pequeños ganaderos”.

“Que se mueran 7 y hasta 12 bovinos en un solo hato, es una calamidad, ya que la ganadería se constituye en la principal fuente de ingresos de las familias de esta región del departamento de La Guajira”, reiteró.

Reiteró que no existen remedios curativos, “el virus rábico se desencadena a nivel nervioso, afecta de forma paralítica, presenta trismo –esto es sobre los músculos maseteros de la mandíbula y no puede abrir la boca–”, explicó.

Para el dirigente, suceden tres cosas que pueden ocasionar una zoonosis, es decir que se transmita a las personas: el primero, es que los indígenas de la etnia kankuamos, tan pronto ven que cae un bovino muerto, lo pelan y se llevan la carne para su consumo.

El segundo es que la persona que manipule un animal infectado de rabia se puede contaminar, y el tercero, que los vacunadores no han sido inmunizados contra la enfermedad.

Funcionarios del ICA realizaron pruebas y constataron la presencia de la enfermedad ocasionada por murciélagos hematófagos.

 

Frente a este panorama, Asocaminos solicita la cooperación del gobierno en el sentido de capacitar a los ganaderos para poder contribuir en la solución del problema.

El trabajo conjunto entre las autoridades, con la Alcaldía liderando y los productores, permitiría contrarrestar este problema sanitario. “No podemos permitir que la rabia ocasione la ruina de los pequeños productores que caracterizan a la región y solicitamos contribuir en la solución”, puntualizó el representante legal de Asocaminos.

Lo que debe saber

Magdalena es la región de Colombia con más casos de rabia bovina reportados hasta el 2015, seguido de Cesar, Norte de Santander y Casanare.

Carlos Arturo Zambrano, de Gestión Productiva y Salud Animal, del Fondo Nacional del Ganado, –FNG– administrado por Fedegán, dijo que en Magdalena hay “buen nivel de vacunación”, pero el murciélago se ha extendido a regiones donde nunca antes había aparecido.

Ausberto Beleño Benavides, de Gestión Productiva y Salud Animal del FNG, explicó que el murciélago tiene una alta presencia en un corredor entre Magdalena y La Guajira, por ello la rabia bovina ataca reses más que todo localizadas al norte de la Costa.

“Los ganaderos lo que deben hacer es vacunar contra la rabia por su voluntad con una monovalente que está en el comercio”, especificó.

Reiteró que la dosis se aplica a reses a partir de los 3 meses de vida y cada año. Mauricio González Leal dijo que además de la población de bovinos, los productores con equinos, porcinos y las personas en todo el territorio con caninos y otras especies domésticas, deben aplicar la vacuna que tiene el registro ICA.

“Se debe Informar al ICA cuando hay animales en los predios con signos neurológicos y con mordedura de murciélago. No se deben manipular los animales que presenten estos síntomas”, apuntó el médico veterinario del ICA.

Añadió que el ganadero sí debe vigilar árboles y cuevas cercanos al predio animal para confirmar la presencia del rescate, pero “nunca debe intervenir los refugios porque esta mala práctica ayuda al desplazamiento del problema a otros predios y acaba con poblaciones de murciélagos benéficos (insectívoros, frugívoros)”.

La rabia es una encefalomielitis vírica aguda casi siempre mortal, que ataca el sistema nervioso central. Afecta a todos los animales de sangre caliente principalmente bovinos, equinos, porcinos, ovinos, caprinos y humanos que entran en contacto con animales enfermos.

El murciélago ataca con mordiscos en cuello, lomo, cola y barriga en rumiantes. Los animales que están vacunados, si son mordidos, están protegidos contra la enfermedad. Se ha sabido que la transmisión se puede dar mediante membranas mucosas ( ojos, nariz, boca), las partículas aerotransportadas, la ingestión de tejidos infectados o secreciones y los trasplantes de órganos y de córneas.

Los semovientes afectados presentan cambios en su comportamiento como caída y la no coordinación del tren posterior, salivación abundante, ceguera, temblores musculares y parálisis.

Presentan enflaquecimiento progresivo y deshidratación debido a su imposibilidad de alimentarse y beber agua. Avanzada la enfermedad, las reses permanecen caídas y mueren entre uno y 10 días después de iniciados los síntomas.

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