En medio de la incertidumbre y el dolor, las autoridades del municipio de San Alberto, al sur del Cesar, intentan esclarecer la muerte de un hombre de 46…
Ya leíste tus notas gratis. Inicia sesión o crea una cuenta gratuita para seguir leyendo sin límite.
En medio de la incertidumbre y el dolor, las autoridades del municipio de San Alberto, al sur del Cesar, intentan esclarecer la muerte de un hombre de 46 años y su hijo de 12, cuyos cuerpos fueron encontrados a un costado de una vía rural entre el corregimiento de El Líbano y la vereda Miradores, en una zona de difícil acceso, a unos 20 kilómetros del casco urbano.
El hallazgo fue reportado por campesinos que transitaban por la trocha, quienes dieron aviso a las autoridades tras encontrar los cuerpos sin vida junto a una motocicleta. En un inicio, se pensó que se trataba de un accidente de tránsito, posiblemente por pérdida de control del vehículo en la vía destapada. Sin embargo, una vez los uniformados de la Policía y personal judicial llegaron al lugar, encontraron indicios que pusieron en duda esa versión.
“Hay señales que podrían corresponder a actos violentos posteriores a la supuesta caída. Esto motivó a que los cuerpos fueran trasladados con urgencia a Medicina Legal en Bucaramanga para una necropsia detallada”, indicaron fuentes cercanas a la investigación.
El alcalde de San Alberto, Edgar Ricardo, expresó su preocupación y lamentó lo ocurrido. “Aparentemente fue un accidente, pero no podemos descartar que haya otros factores. La Fiscalía y la Sijín están analizando la escena y evidencias que podrían indicar un crimen. Como administración, acompañamos a la familia en este difícil momento”, afirmó.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Gobierno del municipio, Carlos Leguízamo, hizo un llamado a la prudencia mientras avanzan las investigaciones. “Las señales en el lugar nos obligan a considerar todas las hipótesis. Nos oponemos a cualquier acto de violencia, especialmente cuando hay menores de por medio. Esperamos que la verdad se conozca pronto”, agregó.
Entre tanto, la Fiscalía General de la Nación, junto con la Policía Judicial y técnicos forenses, continúa la recolección de evidencias y entrevistas en la zona para establecer con precisión lo ocurrido y determinar si se trató de un accidente trágico o un acto criminal. La comunidad local también ha expresado su consternación y exige respuestas claras.