La Registraduría Nacional del Estado Civil adjudicó uno de los contratos más significativos del calendario electoral colombiano por más de 2.1 billones de pesos a la firma Thomas…
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La Registraduría Nacional del Estado Civil adjudicó uno de los contratos más significativos del calendario electoral colombiano por más de 2.1 billones de pesos a la firma Thomas Greg & Sons, decisión que ha generado polémica, especialmente tras una declaración del presidente Gustavo Petro, quien manifestó en su cuenta de X: “Desconfío de la transparencia de las elecciones del 2026”.
El contrato cubre diseño, impresión y distribución del kit electoral, que incluye formularios, actas, útiles de escritura, listados de votantes y tarjetas electorales, las cuales tendrán código de barras para garantizar trazabilidad. Thomas Greg & Sons, único oferente habilitado entre nueve iniciales, será responsable de la entrega de estos elementos a cada rincón del país, así como a los 180 consulados y sedes diplomáticas donde los colombianos pueden votar en el exterior. Los kits también contarán con chips de seguridad para su rastreo.
La firma, con experiencia en más de una década de procesos electorales en Colombia, ha sido parte de comicios donde resultó elegido el propio presidente Petro. Sin embargo, su contratación ha sido recibida con escepticismo por sectores que cuestionan la concentración de responsabilidades en un solo actor.
El registrador nacional, Hernán Penagos, desde Perú, sostuvo reuniones con organismos internacionales como la MOE, CELAC y CEPAL, a quienes explicó que el contrato no cubre el software de escrutinio, el conteo de votos ni la fabricación de cédulas, áreas que están en manos de otras entidades estatales.
La controversia revive viejos temores sobre la transparencia electoral, mientras las autoridades insisten en que el proceso fue legal, vigilado y ajustado a las normas. Con las elecciones de 2026 en el horizonte, el debate sobre garantías y confianza ciudadana en el sistema electoral cobra cada vez más fuerza.