La crisis política en Venezuela, desatada por un posible fraude en los resultados de las elecciones presidenciales, tendría efectos económicos para Colombia. Así lo dejó ver el ministro…
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La crisis política en Venezuela, desatada por un posible fraude en los resultados de las elecciones presidenciales, tendría efectos económicos para Colombia.
Así lo dejó ver el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, quien este 31 de julio admitió que “es difícil creer que Estados Unidos le dará licencia al acuerdo entre Pdvsa y Ecopetrol para traer gas desde ese país”, haciendo referencia a los incumplimientos de Nicolás Maduro al Acuerdo de Barbados y la opacidad que se presentó en los comicios electorales.
Así las cosas, a Colombia se le imposibilitaría traer gas desde Venezuela, como estaba planteado, y se vería en la necesidad de importar gas más caro, el año entrante, “con los precios del Golfo de México”.
Los costos adicionales que implicaría traer el combustible desde más lejos, se verían reflejados en las facturas que pagan los hogares en Colombia.
En esto coincide el Centro de Estudios Regionales en Energía (Cree), al considerar que las tarifas subirán al menos un 28 % en los años venideros, teniendo en cuenta la reducción de las reservas del país y la suspensión del fracking para buscarlas.
“El panorama no es que no haya gas, lo que no hay es gas barato. El gas barato es el que se está acabando y el gas más caro es el que viene, con el que vamos a tener que convivir y ver cómo manejamos este tema”, declaró Tomás González, director del Cree.
Además, el panorama oscurece teniendo en cuenta que Colombia deberá hacer inversiones en infraestructura por el orden de los dos mil millones de dólares, construyendo nuevos gasoductos y plantas de tratamiento, costos que serían cargados a las facturas de los consumidores finales.