Colegios no podrán discriminar a niños hiperactivos o con déficit de atención

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La Corte Constitucional determinó que los colegios no pueden discriminar a los estudiantes que padezcan transtornos que afecten su rendimiento académico, como hiperactividad o déficit de atención. Esto significa que estos menores no pueden ser expulsados o separados de sus clases por padecer una condición especial.

De acuerdo al alto tribunal, las instituciones educativas deben atender lineamientos incluyentes, para garantizar su permanencia en las aulas y su derecho a la educación.

"Inaceptable se torna entonces, avalar la posibilidad de que los menores, por causas ajenas a ellos, deban ser acreedores de un tratamiento injusto que se imponga como barrera para su desarrollo social, académico y labora", dijo la Corte en su sentencia.

En Colombia, los colegios tienen la obligación de asegurar el ingreso a la educación a personas que tengan algún tipo de discapacidad y garantizar que cuenten con las condiciones adecuadas para su permanencia en la institución.

Además la Corte agregó que "la sociedad debe brindarle a la comunidad estudiantil, la garantía de que ante su diversidad, solo hay manifestaciones de respeto, apoyo y comprensión, pues no puede perderse de vista que la educación es un instrumento de cambio, igualdad y democracia, y, por tanto, la educación inclusiva se aparta de la idea de que las personas con necesidades diferentes se deban aislar o segregar".

Con esta afirmación, el tribunal no solo le delega la responsabilidad de tener enfoque inclusivo al Ministerio de Educación y los colegios; la comunidad académica en general, compuesta por profesores, padres de familia y los compañeros de estudiantes en condiciones de discapacidad o transtornos debem asumir dicho enfoque.

La Corte Constitucional adoptó esta postura tras estudiar el caso de una madre que le pidió al colegio donde estudiaba su hija de 7 años que retire a un compañero que venía maltratando a la menor. Sin embargo el niño agresor pudo continuar en el colegio dado que su madre instauró una tutela y le notificó a la institución que él padecía transtorno de déficit de atención o hiperactividad (TDAH) y Trastorno de Oposición Desafiante.