Informalidad, tendencia del mercado laboral en Riohacha, según reciente encuesta del Dane

Se determinó que un menor nivel educativo conlleva a la población a una mayor tasa de informalidad.

La Guajira
Typography

El concepto de informalidad ha cambiado a través del tiempo y en relación estrecha con el desarrollo de la literatura sobre los determinantes y consecuencias de la informalidad.

Una primera generación de trabajos puede asociarse a una cierta definición de informalidad ligada a situaciones de pobreza, marginalidad, subempleo, etc. La segunda generación de trabajos, impulsados por los análisis pioneros de Hirschman (1970), Mincer (1976) y de De Soto (1989), comienza a desarrollar una definición de informalidad asociada al desobedecimiento de normas estatales en materias económicas (Mejía, D. & Posada, C., 2007, p.7).

En este orden de ideas, a continuación se presenta un análisis de las cifras de informalidad publicado de manera oficial hace unos días.

Esta medición la realiza el Dane a través de la Gran Encuesta Integrada de Hogares –Geih–; con base a información de la entidad, la definición adoptada para la medición del empleo informal, se remite a la resolución 15ª Ciet de la OIT de 1993 y a las recomendaciones del grupo de Delhi (grupo de expertos convocado por Naciones Unidas para la medición del fenómeno informal).

Según el estudio, las mujeres cuentan con más dificultades para conseguir empleo, lo que las lleva a recurrir a la informalidad.

 

Estas indican que la aproximación a la medición de informalidad en materia de escala de personal ocupado en las empresas debe ser hasta cinco trabajadores, excluyendo los independientes que se dedican a su oficio y a los empleados del Gobierno. Por otra parte, se considera que la seguridad social constituye también una aproximación importante al grado de formalidad del empleo.

Por otra parte, el rezago en la calidad del sistema educativo, sumado a otras deficiencias tanto en la oferta como la demanda laboral, termina reflejado en una alta informalidad en el Distrito de Riohacha, teniendo una incidencia de manera importante en la pobreza.

Tomando como referencia el trimestre móvil de diciembre del 2018 a febrero de 2019, el 64,7% de la población ocupada en Riohacha se encontraba empleada en este sector, por encima del promedio de las principales ciudades y ocupando la tercera posición con mayor incidencia de este fenómeno a nivel nacional (Gráfico 1).

 

Los sectores económicos con mayor informalidad son en su orden, la industria manufacturera (90,9%); transporte, almacenamiento y telecomunicaciones (86,7%); comercio, hoteles y restaurantes (86,2%); y el sector de la construcción (85,5%).

Por otro lado, y como se esperaría, un menor nivel educativo conlleva a una mayor tasa de informalidad. Por ejemplo, para los ocupados que llegaron solo hasta básica primaria, la informalidad es de 94,2%. Por último, el sexo no parece ser determinante del grado de informalidad.

En cuanto al desempleo, la tasa global de participación o TGP disminuyó 3 puntos porcentuales (pp.) con respecto al mismo periodo del año anterior.

El desempleo en la ciudad alcanzó una cifra del 17,1% esto es 1,8 puntos porcentuales más que el año anterior cuando el desempleo fue de 15,3%.

Lo anterior ubica al Distrito como la quinta ciudad con mayor desempleo dentro de las 23 ciudades principales e intermedias del país y la ciudad con la mayor tasa de desempleo de la región Caribe.

Los trabajadores informales recurren al espacio público para ejercer sus labores.

 

En relación con esta última tendencia, Arango, Flórez y Olarte-Delgado (2018) encuentran una relación estrecha entre la caída de los precios internacionales del carbón y el deterioro de los indicadores del mercado laboral en Riohacha.

En particular, señalan que la caída en el precio de este commodity generó efectos negativos en la oferta y demanda laboral de la ciudad, siendo mayor el efecto sobre la demanda, lo cual condujo a un aumento en la tasa de desempleo.

En resumen, los indicadores de informalidad presentan un bajo desempeño en comparación con las principales ciudades del país y la alta incidencia de este fenómeno está asociada al bajo logro educativo de la población.

De igual forma, la tasa de desempleo continúa siendo alta y presentó un deterioro en los últimos años. Por su parte, las mujeres y las personas con educación superior o universitaria son quienes cuentan con mayores dificultades para acceder al mercado de trabajo.

Regístrese a través de nuestro servicio gratuito de suscripción por correo electrónico para recibir todas las noticias de nuestro Caribe.