Incendios en La Guajira dejan mortandad de bovinos y más de diez mil hectáreas forestales consumidas

La Guajira
Typography

Las autoridades gubernamentales declararon el estado de Calamidad Pública en el departamento de La Guajira a razón de los incendios que completan más de un mes en dos partes de gran importancia para esta región, como son la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, en donde se calcula han sido destruidas más de 10.000 hectáreas de recursos forestales.

Así lo manifestó Fadrique Alfonso Rincones Martínez, vicepresidente de la Asociación Departamental de Ganaderos y Agricultores de La Guajira –Asogagua– quien sostuvo a la vez que, “la pérdida de la vida de animales también es gigantesca”.

Según el dirigente, el problema es de gran afectación para la población humana y animal y sus recursos naturales, y por lo tanto, se deben gestionar de manera prioritaria acciones para detenerlo y solucionarlo.

“En dicha gestión se encuentra la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y la fuerza pública, pero el grupo que se encuentra al frente de las llamas, resulta insuficiente para la complejidad que ha alcanzado el fuego”, recalcó el dirigente. Cuestiona que los incendios forestales hayan comenzado hace más de un mes y nadie hizo nada para controlarlos, ahora los daños son inmensos.

“Las llamas que han sido avivadas por la fuerte brisa, se han extendido de manera ilimitada arrasando con los recursos forestales, árboles, bovinos e incluso con tigres, y muchos animales más, que habitaban en las montañas”.

La fauna silvestre ha resultado afectada por las llamas.

 

No tenemos aún el cálculo o el censo de los ganados perjudicados, pero en materia de los recursos forestales, las llamas han destruido algo más de 10.000 hectáreas.

“Muchas ganaderías se habían instalado allí en esos dos sitios montañosos en los últimos años y prevemos que los daños han sido de grandes dimensiones y de innumerables casos de muerte de bovinos”, reiteró.

Tres aspectos

Para Rincones Martínez, tres aspectos han impedido la celeridad en la gestión para apagar los incendios.

Uno es que el agua de la Represa del Ranchería, la cual, se encuentra en medio del fuego, es la óptima para usar en los helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana, que la asperjan, pero tocó gestionar autorizaciones en Bogotá que fueron muy demoradas.

Grandes extensiones de vegetación han quedado convertidas en ceniza por culpa de los incendios.

 

El segundo, es que hay zonas incendiadas donde hay presencia del ELN, y por tanto, son de difícil acceso.

El tercero, es que el incendio cobija también zonas de la frontera con Venezuela, entonces se requieren gestiones de mayor cuidado por las razones diplomáticas y de seguridad.

Todo está lleno de humo

“Al lado y lado de la Represa de Ranchería se quemaron las montañas y el fuego continúa. Se inició en la región indígena y luego pasó a los cerros de La Teta, La Mina, la Serranía del Perijá –cerca del municipio de Fonseca– y se ha extendido en todo su entorno”, dijo José Domingo Cuello, presidente del Comité de Ganaderos de San Juan del Cesar.

El dirigente se mostró preocupado porque percibe que el problema no ha sido tenido en cuenta como sucede cuando hay incendios en las montañas de Cundinamarca, cerca de Bogotá. “En ese caso los noticieros dan a conocer los hechos y el problema, pero en esta región no ha sucedido eso, y debido a ello, han faltado las soluciones”.

El dirigente gremial afirmó tambiéin que todos los centros urbanos están llenos de humo, en San Juan del Cesar, Villanueva, Fonseca y otros municipios.

“La acción de las autoridades es poca para la dimensión que han tomado las llamas y cada vez se extienden más y con gran rapidez. El fuego no ha sido controlado y es de esperar que se haya presentado una gran muerte de bovinos”, puntualizó Cuello.

Regístrese a través de nuestro servicio gratuito de suscripción por correo electrónico para recibir todas las noticias de nuestro Caribe.