Comunidades de La Junta, La Peña, Curazao y Carrizal se abastecen de agua por medio de carrotanques

La Guajira
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El municipio de San Juan del Cesar fue declarado en Calamidad Pública el pasado mes de febrero luego de conocerse la crisis que padecen los habitantes de los corregimientos de Curazao, La Junta, La Peña y Carrizal, por el desabastecimiento de agua potable.

Ante esta situación, la coordinadora municipal de Gestión del Riesgo y Desastre, Rita Mindiola, se pronunció señalando que se han tomado decisiones frente a la sequía y al intenso verano que azota el Departamento, especialmente a San Juan del Cesar, donde se han presentado algunos incendios forestales que han afectado varias hectáreas de tierra.

“Este verano y la sequía han afectado las fuentes de agua que abastecen los acueductos regionales, en este caso el caudal del arroyo Santo Tomás y San Francisco que son dos fuentes hídricas que surten a Curazao, La Junta, La Peña y también alimentan los pozos profundos de Tocapalma y Lagunita”, indicó.

Asimismo, resaltó que dentro del plan de contingencia la oficina de Gestión del Riesgo tuvo en cuenta cada uno de los problemas que presentan los corregimientos en mención.

“Estamos llevando agua a las comunidades a través de carrotanques, uno de ellos es de la Unidad de Gestión del Riesgo, contamos con un segundo vehículo que contrató la administración y un tercer carro que envió la Gobernación de La Guajira, los cuales abastecen de manera directa unas comunidades”, manifestó Rita Mindiola.

Se conoció que luego de que estos vehículos terminan su ruta se trasladan hasta otras comunidades que por ser poblaciones pequeñas, de pronto no requieren la frecuencia diaria, como sí la necesitan las familias de La Junta, La Peña y Curazao.

Como las fuentes de agua locales se han secado por el intenso verano, varias comunidades han tenido que conseguir en líquido en carrotanques.

 

“Gestión del Riego está llevando el agua pero tienen que entender que en otros corregimientos no damos abasto para que esa cantidad de agua que les estamos entregando a cada habitante sea suficiente, teniendo en cuenta que la Ley de Calamidad Pública indica que son 250 litros por familia, la unidad está entregando alrededor de 700 litros de agua pero no son suficientes para realizar todas las labores que se presentan dentro del hogar”, agregó la coordinadora de Gestión del Riesgo.

Ante esto, los habitantes buscan otras opciones para lograr tener una continuidad del líquido, recurriendo a la compra de agua o, en su defecto, buscarla en lugares inhóspitos, ya que existen varios manantiales con distancias de 1 a 2 kilómetros en algunas comunidades del Departamento.

“La Unidad de Gestión del Riesgo dio el visto bueno para que el alcalde Juan Manuel Daza Mendoza declarara a través del Decreto 013 del 2019 del 22 de febrero la Calamidad Pública por el desabastecimiento de agua a consecuencia de la fuerte sequía y por la presentación de incendios forestales, lo cual permitió contratar un vehículo y a una persona para el manejo del mismo”, aseveró la funcionaria.

También expresó que lograron gestionar ante el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, tanques de abastecimiento de 5 mil litros de agua para poder colocarlos en cada corregimiento y que la comunidad pueda abastecerse de estos.

“Con esto buscamos mejorar la actividad de entrega de agua, ya que el vehículo llega casa por casa y en otras zonas no funciona de la misma forma, lo ideal es llenar los tanques de 5 mil litros y que la comunidad fuera hasta el lugar y se abasteciera, pero debido a las costumbres no aceptan estas medidas y lo que hacemos es entregar el agua casa a casa, lo que hace gastar más tiempo, recursos y esfuerzo humano”, puntualizó Rita Mindiola.

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